La música pop tiene sus raíces en los Estados Unidos y Reino Unido de mediados de los años '50. Aunque al principio absorbía ritmos de otros géneros, como el ‘jazz’ o el ‘soul’, se acercaba tanto al rock and roll que para muchos representaba una forma suave de éste. Sin embargo, con el tiempo se fue independizando para constituirse como un tipo de música más comercial, efímera y accesible para el público.

Si bien nadie duda que ha cambiado durante estas décadas, muchos fans y melómanos opinan que el género ha perdido su encanto. Puede que las críticas más duras, como aquellas referentes a su calidad, exageren, pero lo cierto es que algunos estudios científicos corroboran que efectivamente la música pop ya no es lo que era.

Uno de estos trabajos es el publicado en el año 2012 por dos investigadores de la Universidad Libre de Berlín, que analizaron los mayores 'hits' de la lista Billboard desde 1950 a 2010. Tuvieron en cuenta dos aspectos básicos: el tempo de las canciones y la tonalidad. No es que sea una regla universal, pero es cierto la música concebida en tonalidades mayores tiende a sonar más alegre.

Los resultados revelaron que los temas más populares de las últimas décadas son más lentos y están compuestas en una escala menor, lo que sugiere que la alegría se ha ido diluyendo en este género.

Las canciones pop más modernas tienen ritmos lentos y cambios de acordes y melodías sencillos | Kristina I Flickr

Además de notas de alegría, la música pop podría haber perdido complejidad a lo largo de los años. Así lo demostró otro estudio de investigadores del CSIC liderados por el experto en inteligencia artificial Joan Serrà. En esta investigación se examinaron casi medio millón de canciones pop publicadas entre 1955 y 2010 atendiendo al tono, la melodía y las letras de las composiciones.

Serrà y sus colegas llegaron a la conclusión de que se ha producido una homogeneización progresiva de este estilo musical en los últimos 50 años: cada vez es más sencillo en sus acordes, presenta menos diversidad en las melodías y se graba a un volumen más alto.

Letras egocéntricas y repetitivas

Más allá de los aspectos melódicos, la música pop ha cambiado también en lo que respecta al lenguaje. Otro trabajo, recogido en la publicación académica 'Psychology of Aesthetics, Creativity and the Arts' estudia precisamente esta transformación lingüística en una muestra de las canciones más famosas de Estados Unidos entre 1980 y 2007.

Los autores de la investigación analizaron las palabras presentes en las letras y cómo las combinaban los compositores para determinar con qué tipo de emociones las relacionaban los fans de cada época. Según estos expertos, escuchar los temas que suenan en la radio permite a la audiencia, en general joven, entender la psicología de sus coetáneos.

Los hallazgos revelan que ha aumentado el uso de la primera persona del singular durante las últimas décadas, un patrón que sugiere que los fans se sienten más identificados con canciones reflexivas y autobiográficas. Esta tendencia va a acompañada de una disminución de las palabras que aluden a un sentimiento de unión o de comunidad y un aumento de expresiones negativas. Por decirlo de otra forma, las nuevas generaciones están descontentas, tal y como demuestra la presencia de términos que denotan enfado en las letras.

 

No obstante, aunque las letras contienen un mayor número de algunas palabras, lo cierto es que los compositores de música pop emplean cada vez menos palabras diferentes. Aunque la repetición es parte del encanto del género -basta con escuchar el mítico 'Tutti Fruti' de Little Richard para comprobarlo-, este recurso se ha vuelto aún más recurrente.

Un análisis del desarrollador estadounidense Colin Morris, que incluyó 15.000 canciones situadas en las primeras posiciones de la lista Billboard entre 1958 y 2017, confirma esta tendencia. Morris ha descubierto que los temas más famosos son los más repetitivos entre sus competidores y que el ‘ranking’ de repetición lo encabeza 'Around The World', de Daft Punk (1997). Aunque Madonna, la auténtica reina del pop, tampoco se queda corta: tiene un largo historial de canciones repetitivas entre la que destaca especialmente 'Hung Up'.

Pero, ¿quién no ha pateado la pista de baile con temazos como estos? Puede que el género haya cambiado, pero tampoco significa que se haya vuelto peor o más aburrido. De hecho, otro estudio demostraba en el 2011 que nos gusta saber qué viene después y que, cuanto más familiares nos suenen las canciones, más fácil es que nos sintamos emocionalmente identificados con ellas.