"Hala, ya lo he soltado"
Marc Giró, a quien le recrimina que no se dirija en su monólogo a los partidos a la derecha del PP: "No quiero que ganen"
La carta abierta de Marc Giró a los partidos "a la izquierda a la izquierda a la izquierda del PSOE" tiene un apartado para quienes se quejan de que no se dirija a los de "la derecha del PP". "Si el PP está a la derecha de sí mismo, ellos ya están en Mordor", asegura.

Marc Giró se convierte en su monólogo de hoy de Cara al Show en asesor electoral de la izquierda. Después de dedicar en el programa de laSexta varias cartas abiertas a Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez con sus recomendaciones para ganar las próximas elecciones, el presentador amplía ahora su cartera de clientes y se dirige a los partidos situados a la izquierda del PSOE. Un territorio político en el que, a juzgar por sus palabras, hay más trabajo por hacer que en una reunión de los Gallagher.
Giró no quiere que le acusen de "bipartidista", así que ha preparado una nueva carta para quienes están "a la izquierda de la izquierda, de la izquierda, de la izquierda, de la izquierda, del PSOE". Una ubicación ideológica que necesita tantas referencias para explicarse que, cuando terminas de decirla, probablemente ya se han peleado entre ellos otra vez.
Eso sí, el presentador se adelanta a una posible reclamación: ¿por qué no dedica también una carta a los partidos situados a la derecha del PP? "Porque eso, caballero, es estar muy, pero que muy a la derecha", responde. "Si el PP ya está a la derecha de sí mismo, ellos están en Mordor", sentencia, antes de dejar claro que no piensa invertir ni una línea en ayudarles: "No quiero que ganen las próximas elecciones". "Hala, ya lo he dicho", remata, liberado por fin del peso de fingir neutralidad.
Además, explica que no hace falta que se ocupe de las formaciones que están "apoltronadas en el regazo del PP", porque ya se encarga Nacho Abad de ellas cada día.
Una reconciliación a lo Oasis para la izquierda
El primer problema que detecta Giró es que los partidos de izquierdas parecen empeñados en hacerse la oposición unos a otros. Para solucionarlo, el presentador les propone inspirarse en los hermanos Gallagher, de Oasis, que han conseguido volver a compartir escenario pese a sus diferencias. Si ellos pueden, ¿qué excusa tiene el resto?
"Seguro que vosotros también encontráis la manera de no pisaros la manguera los unos a los otros", plantea.
Marc además juega con el tópico de que las personas de izquierdas practican más sexo que las de derechas y atribuye esa supuesta ventaja a las comunas, las acampadas y los cuerpos sudados en las manifestaciones. "Hay que reconocerlo, son más promiscuas", asegura. Según señala, tantas jornadas de convivencia, tanto activismo y tanto cuerpo sudado han dado para más de una "orgía". El problema es que, después de tanto amor libre, los políticos han acabado pasando del amor al odio. Una evolución sentimental que no parece la mejor estrategia para quienes aspiran a gobernar juntos.
"Ha llegado el momento de pasar de las palabras a la acción y olvidar todo tipo de rencillas personales en pro de la razón de ser de la izquierda", reclama.
"Las mujeres son más listas"
Una vez resuelto -al menos sobre el papel- el problema de las peleas internas, Giró aborda otra cuestión: quién debería llevar las riendas de la izquierda. Y su respuesta pasa por apartar a los hombres que ocupan puestos de responsabilidad para dejar sitio a las mujeres.
"Personalmente creo que los políticos de izquierda, varones, o sea, dicho en vuestro idioma, los políticos que se autoperciben como hombres, deberían dar un paso al lado y permitir que sean ellas de una puta vez y de una vez por todas las que cojan las riendas del país", sostiene.
Por si alguno de los aludidos no ha entendido la indirecta, el presentador remata su propuesta con una valoración difícil de malinterpretar: "Son más listas que vosotros infinitamente".
La vivienda barata: dos palabras para conquistar a los padres de los perroflautas
Si hay un asunto con el que Giró cree que la izquierda puede ampliar su electorado, ese es la vivienda. Pero el presentador propone ir más allá de los votantes que ya tiene convencidos y dirigirse también a sus padres, esos que siguen teniendo a sus hijos en casa porque independizarse se ha convertido en una misión prácticamente imposible.
"Como a los perroflautas ya los tenéis en el bote, yo os recomendaría que ahora no os olvidéis de sus progenitores", aconseja. La estrategia consiste en apelar a las familias que ven cómo sus hijos no consiguen emanciparse y ofrecerles una solución que también les interesa a ellas.
Su programa electoral cabe en una pancarta, en un eslogan y, si hace falta, en una pegatina: "Vivienda barata". Dos palabras.
"Derechos humanos"
El siguiente consejo tiene que ver con el lenguaje. Porque una cosa es tener un programa electoral y otra muy distinta conseguir que alguien lo escuche sin llevarse las manos a la cabeza antes de que termine el mitin. Por eso, el presentador recomienda adaptar el vocabulario al público.
La fórmula que propone es tan sencilla como repetitiva. "En lugar de feminismo, dirás derechos humanos; en lugar de antirracismo, dirás derechos humanos; en lugar de LGTBQ+, dirás derechos humanos; en lugar de independentismo, dirás derechos humanos; en lugar de genocidio, dirás derechos humanos; en lugar de expropiación, dirás derechos humanos", enumera.
"Y luego ya volveremos a afinar", puntualiza. Su recomendación es que, durante la campaña, los candidatos eviten poner taquicárdico al personal y recurran a una fórmula que, en su planteamiento, sirve para casi todo. "En campaña, camarada, tú tira de derechos humanos y así nadie se va a poner nervioso. Tú disimula".
"Vivienda barata" como respuesta a todo
El manual electoral de Marc Giró también incluye instrucciones para afrontar los debates. Frente a quienes les recuerden que han gobernado en coalición o que han apoyado una investidura, el presentador recomienda no ponerse a justificar cada movimiento y responder "y menos mal".
Pero el consejo más importante llega cuando alguien plantea una pregunta sobre España. En ese momento, Marc pide a los partidos que no se pierdan en debates sobre el modelo territorial, las alianzas o las diferencias ideológicas. La respuesta ya está escrita y no hace falta improvisar: "Vosotros contestad simplemente: vivienda barata".
Marc Giró cierra su carta abierta con una última dedicatoria a Gabriel Rufián, al que parece reservarle un canal de comunicación mucho más directo que el utilizado con el resto de la clase política: "Gabi, llámame, tontorrón".