Este jueves, Aguirre decía que sus afirmaciones del miércoles no valen: "Ayer no hablé claro, y entiendo que mis declaraciones hayan dado lugar a malentendidos y a confusiones".

¿Y qué decía el miércoles por la tarde? Que había que hacer un gobierno de concentración con Carmena: "Lo que tiene que haber es un gobierno de concentración en el que estén todos, incluida Carmena, pero con un programa que todos apoyemos, y en el que las propuestas de constituir soviets en los distritos decaigan".

El miércoles, Carmena ya no amenazaba a la democracia occidental, algo que sí hacía el martes, cuando Aguirre proponía una candidatura con alcalde socialista y Podemos fuera de esa candidatura: "Ciudadanos, PSOE y PP, que son un millón, y que no veía yo la razón por la cual, prácticamente toda la prensa dice que hay que dar la Alcaldía a una opción que tiene 20 escaños y medio millón de votos".

Hartos de estos cambios de criterio, cada vez son más los dirigentes del PP que piden una gestora en Madrid, porque consideran que Aguirre no ha sabido asumir esta nueva situación.