En alerta constante
Los narcos, cada vez más violentos: los agentes alertan sobre el uso de armas y denuncian que la situación está descontrolada
¿Por qué es importante? Laura García, portavoz del Sindicato de la Policía (JUPOL), afirma que "España se ha convertido en un paraíso criminal para los narcotraficantes", quienes, lamenta, "campan a sus anchas".

Resumen IA supervisado
La Guardia Civil ha detenido a diez narcotraficantes en Huelva, marcando un golpe significativo al imperio que han establecido en el sur de España. La operación se llevó a cabo tras un violento tiroteo contra una patrullera. Este incidente es el más reciente en una serie de ataques de narcotraficantes contra las fuerzas de seguridad, que denuncian una situación descontrolada. Laura García, portavoz de JUPOL, critica que España se ha convertido en un "paraíso criminal". La violencia ha aumentado, con armas más peligrosas y embarcaciones como narcolanchas, que han causado la muerte de agentes, reflejando una crisis creciente en la región.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Guardia Civil ha detenido en Huelva a diez narcotraficantes en un importante golpe al imperio que han construido en las cosas del sur de nuestro país.
Esta vez han conseguido dar con ellos, aunque lo han hecho después de que una patrullera sufriera un violento tiroteo mientras intentaban detenerles.
Se trata del último ataque de narcos a los cuerpos de seguridad. La Guardia Civil y la Policía llevan mucho tiempo diciendo que la situación está descontrolada.
"Vemos cómo campan a sus anchas y cada vez utilizan más armas de guerra", denuncia Laura García, portavoz del Sindicato de la Policía Nacional (JUPOL), quien lamenta que España "se ha convertido en un paraíso criminal para los narcotraficantes".
Los ataques llevan años siendo cada vez más violentos, las armas más peligrosas y las embarcaciones mortales, como la narcolancha de 14 metros de eslora --prohibida desde 2018-- que acabó con la vida de los dos guardias civiles en Barbate en febrero de 2024. La embarcación embistió con tal fuerza que pasó por encima de la zodiac en la que iban los agentes.
Esta tragedia nos puso de frente al problema que lleva años gestándose en esas aguas. Y hace tan solo unos meses volvió a ocurrir: dos guardias civiles murieron cuando perseguían una narcolancha.
La violencia ha pasado a otro nivel, en el que los agentes están en constante alerta. Así, ya no está claro quién es el que vigila a quién y los policías y guardias civiles conviven día a día con una situación que cada vez es más insostenible.