Atascos interminables
Los vecinos de Pedrafita de Cebreiro, hartos de las obras en la autovía: camiones y tractores se adueñan de sus calles tras el corte de la A-6
Los detalles La A-6 está cortada desde el municipio de O Corgo hasta este pueblo, por lo que los camiones que sacan mercancía de Galicia, que precisamente no son pocos, tienen que hacerlo por la N-6.

Resumen IA supervisado
Los vecinos de Pedrafita de Cebreiro, en Lugo, están exasperados por las retenciones en sus carreteras al intentar salir de Galicia. Los cortes en la autovía A-6, desde O Corgo hasta el pueblo, obligan a todo el tráfico, incluidos camiones y tractores, a pasar por sus calles, generando colas interminables. Alrededor de 300 camiones al día utilizan la N-6, donde los límites de velocidad más bajos impiden adelantar. Viajes que antes eran cortos ahora se prolongan horas. Aunque comprenden la necesidad de las obras, los vecinos desean que estas finalicen en septiembre para recuperar la normalidad.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los vecinos de Pedrafita de Cebreiro, en Lugo, están hartos de las obras en la autovía. Hartos de las interminables retenciones en sus carreteras para salir de Galicia y es que abandonar sus calles es casi misión imposible.
Varios cortes en la autovía hace que todo el tráfico, camiones y tractores incluídos, pase por la puerta de sus casas. Es por este motivo que las colas de vehículos son infinitas, pero la paciencia de sus vecinos cada vez es más escasa.
La A-6 está cortada desde el municipio de O Corgo hasta este pueblo, por lo que los camiones que sacan mercancía de Galicia, que precisamente no son pocos, tienen que hacerlo por la N-6. "Pasan unos 300 camiones al día, además de tractores", cuenta un ciudadano a un equipo de laSexta.
A estos cortes suma que por la nacional los límites de velocidad son más bajos, por lo que no hay posibilidad de adelantar a los camiones. "La semana pasada veníamos hacia aquí y terrible, no había por donde caminar. Y hoy lo mismo, dos horas para llegar".
Otro afectado cuenta que tardó media hora en llegar desde el pueblo más cercano: "Muy mal", señala. Por su parte, Ana viaja todos los años desde Barcelona y resume a la perfección el sentir de todo el pueblo: "Entendiendo que hay que arreglar la autovía y que es necesario... deberían haber cortado menos tramo y en otra época". Las obras se prevén que terminen en septiembre, algo que estos vecinos desean con todas sus fuerzas.