La desescalada hoy ha dado sus primeros pasos al permitirse la salida a la calle de los niños de hasta 13 años.

Solo han podido hacerlo durante una hora y sin alejarse más de un kilómetro de sus viviendas, pero han resultado ser tiempo y espacio suficientes para volver a sentir el aire en la cara y montar en sus ya casi olvidados patinetes y bicicletas.

"Me siento un montón de cosas menos mal".

Los más afortunados también han aprovechado para saludar a sus abuelos y familiares. Estos últimos, emocionados desde sus ventanas y balcones. "Qué alegría verlos. Estoy muy alegre ahora", reconocía al teléfono un abuelo, agradecido con su hija por la visita de sus nietos.

La reacción de los más pequeños al pisar la calle tras 43 días en casa ha sido prácticamente unánime. "Yo me siento como muy bien, me siento libre, me siento un montón de cosas menos mal", decía en un tono alegre Víctor. Hugo también se sentía "muy alegre" y Leo "contento".

Y es que esa "libertad" de salir a la calle, de jugar al aire libre y de ver a sus amigos, es lo que más han echado de menos los niños y niñas durante la cuarentena.

Aunque hay algunos hayan podido sentir un poco de miedo al abandonar sus casas por un rato tras tantas horas allí metidos, la mayoría han salido bien preparados para este primer día, y conociendo muy bien qué es lo que pueden y no pueden hacer, sobre todo, para evitar el contagio.

Una vuelta a casa "hechos trizas"

"Si vemos a alguien le tenemos que saludar desde lejos", asegura un pequeño. Otra, con mascarilla y guantes, sabe que es para prevenir que le "pille el coronavirus".

Una vez terminado el paseo toca hacer balance. Lo de la mascarilla no gusta, porque "se respira aire caliente", y tras tantos días en pocos metros cuadrados algunos han acabado "hechos trizas". Pero todos lo han pasado muy bien.