Los socialistas valencianos resisten pero pacíficamente, dicen. "Esto no es un pulso, simplemente es una posición política", señala Ximo Puig.

Así que seguirán explorando la lista conjunta al Senado con Podemos y Compromís porque, aseguran, puede ayudar a solucionar cuestiones de los valencianos. "Hemos hablado en clave valenciana, sin ningún desafío a la dirección del PSOE", señala Puig.

Su vicepresidenta también pide a Pedro Sánchez que reconsidere el no gracias: "Aquí hay un Gobierno que lo apoyan tres partidos y estamos de acuerdo".

Pero en Ferraz no están dispuestos a pasar por ese aro. "Quién decide las candidaturas generales del PSOE es la dirección general del PSOE", señala Isabel Rodríguez. Además redoblan la presión advirtiendo que si al final cuaja la lista conjunta se la tumbarán. "No se entiende que dos partidos vayan juntos en una candidatura cuando un partido defiende el referéndum y el otro no", explica Óscar López.

En este nuevo lío socialista, la presidenta andaluza intenta poner paz: "No hay rebeliones y estoy convencida de que habrá diálogo entre los compañeros y haremos lo mejor para Valencia, Aragón y para España".

El PP aprovecha para meter el dedo en el ojo. "Es la enésima humillación de Podemos al Partido Socialista", explica Pablo Casado. Un partido socialista que a poco más de un mes para las elecciones, vuelve a estar dividido.