Pasear por un Madrid vacío se le antoja un placer inesperado al escritor chino Xu Zechen. Hemos quedado con él en el Parque del Retiro, para pasear por unas casetas de la Feria del Libro que a las cuatro de la tarde, hora en la que nos conocemos, permanecen cerradas.

Varias veces nos dice lo mucho que le gusta Madrid por la calma con la que se vive aquí en comparación con la de Pekín, ciudad a la que se mudó hace años. Nos dice que le sorprende que la gente pare para comer y tomarse después un café antes de retomar la actividad. "En Pekín ahora está prohibido comer en el metro", nos relata, "pero antes veías a todo el mundo comiendo o durmiendo allí, ni para eso descansan".

El gran laberinto rojo

Pekín cuenta hoy con más de 22 millones de habitantes, aunque asegura Zechen que cuando él se mudó llegó a alcanzar los 30 millones. Una jungla de hormigón y cristal que puede deshumanizar a cualquiera. Ha venido a España para presentar Historias del extrarradio, un libro de relatos ambientados en el Pekín preolímpico, cuando todavía mirábamos al futuro con ilusión, escrito en 2020.

"Vemos el futuro con incertidumbre por culpa de tanta guerra inesperada"

El porqué de esa fecha se explica en nuestra forma de mirar el mundo. "Antes sabíamos que si te esforzabas tendrías éxito, ahora vemos el futuro con incertidumbre por culpa de tanta guerra inesperada y su consecuente recesión económica", aclara.

Sin embargo, él nos anima a tener esperanza: "Es normal que nos preguntemos qué le ha pasado al mundo, pero siempre ha habido momentos de caos sucedidos de momentos de paz". Está convencido de que el mundo recuperará el orden cuando acabe la guerra entre Rusia y Ucrania y la de Israel con Irán.

De lo global a lo particular

Xu Zechen pertenece a lo que en China se conoce como la Generación post 70, formada por escritores nacidos después de la revolución cultural y de la apertura de China al mundo. Cuya obra ya no se centra en estas grandes ideas teóricas, sino que mira a las vidas cotidianas en los barrios.

"He visto cómo Pekín ha crecido como un árbol", explica, "absorbiendo muchos barrios y haciendo que muchas personas hayan tenido que marcharse por no ser capaces de integrarse en ella".

"Todas las personas del país, sea cual sea su trabajo, contribuyen al desarrollo de las grandes ciudades"

Y aunque, a ojos occidentales, esas vidas puedan parecernos rotas, bajo su mirada, pensando más en el bien común, no considera que sus personajes hayan fracasado, puesto que "todas las personas del país, sea cual sea su trabajo, contribuyen al desarrollo de las grandes ciudades" y por lo tanto del propio estado.

Y así funciona también este libro, en el que cada uno de sus relatos actúa como una lupa que nos permite ver al detalle el mapa que todas esas vidas dibujan. La imagen de una ciudad que vista desde lejos parece inabarcable.

Sigue el canal de Ahora Qué Leo en WhatsApp para estar al tanto de todas nuestras reseñas, reportajes y entrevistas.