Y es que la fórmula parece fácil: dos personas se conocen, se gustan, hacen cosas de personas que se gustan y deciden ser felices juntos. Pero se complica cuando hay que hacer todo lo demás. Es decir, relacionarse.

Relaciones tóxicas

Y no siempre se nos da bien. A veces pasan cosas muy llamativas, como los celos. Y otras veces cosas mucho más sutiles, apenas imperceptibles, que, como el óxido, corroen poco a poco la relación y la salud mental de los miembros de la pareja. Es a eso a lo que llamamos relación tóxica.

Para Sergio Bero, psicólogo y autor de 'Cierto que miento', es mucho más fácil verlo en las relaciones de los demás antes que en la de uno mismo, ya que también es habitual que nos mintamos. Justo lo que les ocurre a los protagonistas de su novela.

El valor de la autoestima

Decían en 'Las ventajas de ser un marginado' que "aceptamos el amor que creemos que nos merecemos", y tiene mucha razón. Para Bero, cómo nos autopercibimos nos dará la medida de lo que creemos que nos merecemos, por lo que trabajar la autoestima evitará que nos expongamos a relaciones tóxicas, pero también influyen elementos culturales y sociales.

Y si le preguntamos cómo detectarlo, nos da una pista: una relación sana tiene que ser de igualdad, si detectamos que no hay igualdad, probablemente estemos viviendo una relación tóxica. Así que ya saben, cuídense mucho y si alguna persona que conocen está en esta situación... díganselo, que esta vida es muy corta para andar queriéndose mal.