No es un asunto menor ni una noticia más que la Noria del Prater vuelva a girar, como no lo fue que se parara porque no lo había hecho desde el final de la II Guerra Mundial; unos 75 años girando bajo el atento cuidado de la familia de su actual propietaria, Nora Lamarc, y algo más de dos meses parada por el coronavirus; la sensación en Viena era que si se paraba la Noria del Prater, se paraba Viena entera y, en cierto sentido, así ha sido.

Pero los peores tiempos de la pandemia comienzan a quedar atrás, la vida vuelve a moverse en nuestro mundo y, para demostrarlo, la Noria del Prater se ha puesto en marcha, lo que es tanto como decir que Viena entera está ya abriéndose al mundo y reactivando su economía: tiendas, bares, restaurantes y museos llevan ya días abiertos y ahora abren también los hoteles y las empresas relacionadas con el turismo porque Viena se prepara para recibir de nuevo a los turistas haciendo gala de una fama que arrastra desde hace años: es una de las ciudades más seguras del mundo.

Noria del Prater | Imagen cortesía de WienTourismus. Autor: Christian Stemper

La Noria del Prater es uno de los símbolos más destacados de Viena, de ahí la importancia de verla girar de nuevo, es una atracción con mucha historia y no pocas curiosidades dignas de mención, por ejemplo ¿sabías que al principio se giraba a mano o que casi alcanza los 65 metros de altura? Al principio montaba 30 góndolas pero ahora, por seguridad, monta solo 15 y gira con mucha parsimonia, tanta que tardarás casi 15 minutos en dar una vuelta completa en esta noria gigante.

Hay detalles incluso más curiosos como el hecho de que la Noria del Prater es una noria de cine (la vimos en 'El Tercer Hombre' e incluso en una película de James Bond, 007 Alta tensión) y ¿sabes cuál fue uno de los momentos más espectaculares que vivió esta atracción vienesa? inimaginable: en 1914 una amazona artística francesa subió sobre una de las góndolas ¡con su caballo! y dio de tal guisa y asumiendo tal riesgo una vuelta completa a la noria.

Noria del Prater | Pixabay

Del mismo modo que la temperatura nos da la medida del estado de nuestro cuerpo, la Noria del Prater nos la da de la marcha de Viena, una ciudad que se paró por el coronavirus y que recupera ya, paso a paso y sin prisa pero también sin pausa, su normalidad, por eso, como decía aquella clásica canción italiana... 'gira el mundo gira...' y con él la Noria del Prater.