El Cristo Redentor es el que “cuida” a Río de Janeiro desde hace unos cuantos años. Está ubicado en el cerro del Corcovado. Se trata de un lugar que, desde antes de 1921, ya era una zona de gran interés turístico de la ciudad. La idea de crear este monumento religioso surgió en 1859, entre otras personas por la princesa Isabel de Brasil. Aun así, la idea no llegó a concretarse durante ese Imperio del Brasil.

Cuando parecía que todo había quedado en el olvido, esta idea se retomó en 1921, cuando estaba próximo ese centenario de la Independencia de Brasil. El encargado o delegado en cuanto a ejecución de la obra fue nada más y nada menos que Héctor da Silva Costa. La estatua, por su parte, fue realizada por el francés Paul Landowski. El rostro fue creado por Gheorghe Leonida, un escultor rumano que formó parte de este proyecto desde 1922.

La inauguración se llevó a cabo el 12 de octubre de 1931. Estaba previsto que la iluminación del Cristo Redentor fuera llevada a cabo desde la ciudad de Nápoles (Italia) por el científico Guillermo Marconi. El italiano emitiría una señal eléctrica retransmitida por una antena situada en el barrio. A pesar de la gran idea, no se pudo llevar a cabo por el mal tiempo así que la acción fue completamente manual. Se ha retocado el sistema de iluminación un par de veces (1932 y 2000) y el Cristo Redentor fue restaurado en 1980 por la visita del Papa Juan Pablo II. Una estatua que ha traído grandes alegrías a Río de Janeiro, y que cuenta con varios secretos.

Cristo Redentor | Pxhere

Cristo Redentor, a través de números

Este símbolo de Río de Janeiro está ubicado en la misma cima del conocido como cerro Corcovado, en el Parque Nacional de la Tijuca, a unos 710 metros del nivel del mar. La estructura tiene unos 38 metros de altura, aproximadamente. De ellos, 8 metros corresponden a ese pedestal sobre el que está ubicado. Tendrás que subir un total de 220 escalones hasta poder llegar hasta los pies del Cristo Redentor. Tiene unas dimensiones espectaculares, siendo la escultura 'art déco' más grande del mundo.

La escultura no se realizó en Brasil

Muchos creen que es así, pero están equivocados. No fue realizada en el país en el que se encuentra, sino en Francia. Posteriormente se trasladó por partes. Un dato a tener en cuenta y que es bastante curioso es que su construcción se hizo al revés. Es decir, comenzó por la cabeza y terminó con los pies. Por si fuera poco, no se registraron víctimas mortales en el proceso y eso es algo inédito en la época.

Las manos están vacías... pero esa no era la idea

Pocos saben que, en el diseño original del Cristo Redentor, se iban a poner en sus manos dos cosas: En la mano izquierda una cruz, y en la mano derecha un globo terráqueo. Como decimos, eso fue al principio pero, finalmente, durante el proceso de creación de la estructura se decidió prescindir de esos dos símbolos tan característicos.

Salvo por sus manos, la estructura está hueca

Muchos creen que el Cristo Redentor es absolutamente compacto, y no es así. A excepción de sus manos, el resto es hueco... ¡Completamente! Es más, se puede entrar al interior y salir tanto hacia las manos como hacia la cabeza. Eso sí, este acceso está permitido únicamente al personal de mantenimiento, así como miembros autorizados únicamente por la Arquidiócesis de Río. Para tener en cuenta, el Cristo Redentor tiene unos pies descalzos, así como una pequeña corona de espinas en la cabeza. Ambos detalles son difíciles de apreciar.

Cristo Redentor | Pxhere

Un brazo es más corto que el otro

Hay que destacar que el brazo izquierdo del Cristo Redentor mide unos 40 centímetros menos, aproximadamente, que el derecho. Y eso no es casualidad puesto que fue construido a modo de vela de un barco. ¿Para qué? Muy sencillo. A través de este diseño, puede soportar unos vientos de hasta 150 kilómetros por hora. ¡Nada más y nada menos!

El Cristo Redentor es el más conocido, ¡pero no el más grande!

Es un hecho que esta estatua de Cristo es la más conocida de todo el mundo, pero debemos informarte de que no se trata de la más grande. Ni mucho menos. El símbolo de Río de Janeiro mide, sin el pedestal, unos 30 metros. En contraposición podemos encontrar en Cochabamba (Bolivia) el Cristo de la Concordia con unos 34,2 metros y, por supuesto, el Cristo Rey Świebodzin que cuenta con 36 metros de altura.

Es una de las 7 maravillas del mundo

Este es un dato que todos conocemos y no es ningún secreto, pero no podíamos pasarlo por alto. Desde 2007, el Cristo Redentor de Río de Janeiro formó parte de la exclusiva lista de las 7 Maravillas del Mundo Moderno, junto al Coliseo de Roma (Italia), Chichén Itzá (México), Machu Picchu (Perú), la Gran Muralla China (China), Taj Mahal (India) y, por supuesto, Petra (Jordania).