Venecia es una de las ciudades más bonitas y más turísticas de todo el mundo. Aun así, también es una de las que más sufre inundaciones. Recientemente, los ciudadanos han sufrido unas de las mayores inundaciones de su historia. El nivel de agua llega, incluso, hasta los 2 metros de altura. El hecho de que haya una inundación ha afectado a numerosas iglesias, entre las que se encuentra la Basílica de San Marcos.

Ha sufrido grandes daños, por lo que se llegó a temer la pérdida de un legado cultural verdaderamente incalculable. Por ese mismo motivo, hemos querido reunir una serie de curiosidades sobre la Basílica de San Marcos de Venecia que probablemente desconocías. ¡Estamos seguros de que te encantarán!

¿Por qué fue creada?

En un principio, para albergar las reliquias del evangelista, allá por el año 828. Fue un dux (así es denominado magistrado supremo y máximo dirigente de las repúblicas marítimas de Venecia y Génova) el que decidió encargar la construcción de la iglesia justo al lado del conocido Palacio Ducal.

La tradición dice...

Que fueron dos mercaderes venecianos los que decidieron robar las reliquias del apóstol San Marcos de Alejandría, lugar en el que originalmente se encontraban. Actualmente, las reliquias del Santo son custodiadas nada más y nada menos que por la Pala d'Oro (retablo de oro). Se trata de una espectacular obra de arte de la orfebrería tanto bizantina como veneciana. Se trata de un total de 255 paneles de oro completamente esmaltados y, además, 2000 piedras preciosas.

Basílica de San Marcos | Pxhere

Este tesoro viene dado de la conquista de Constantinopla por los habitantes de Venecia, así como de personajes ilustres, papas y por supuesto dux. Se trata de un clarísimo complemento al fruto del impresionante trabajo de numerosos artistas locales.

Historia de su destrucción y reconstrucción

La primera de las iglesias se construyó en el año 976 como consecuencia de una revuelta. Tan solo dos años más tarde, se sustituyó por una completamente nueva. En 1063 se llegó a iniciar, gracias al dux de la época (Domenico Cortarini),una reconstrucción que sería la misma base de la actual basílica.

Tantas han sido las reestructuraciones, así como refacciones, que la basílica no se puede identificar con un solo estilo arquitectónico. Se puede decir que mezcla a la perfección tres estilos: Románico, bizantino y gótico. ¡Nada más y nada menos!

Basílica de San Marcos | Pxhere

Los mosaicos, un complemento lleno de historia

Una de las características de la basílica de San Marcos es que está decorada con importantes mosaicos, tanto en los portales externos como prácticamente en lo interno. Los primeros mosaicos de la Basílica son obras de artistas orientales que decidieron traerse a Venecia, siendo mano de obra calificada del Egeo. Solo en este lugar, se encuentra un mosaico del siglo XIII que representa a San Marcos siendo ejecutado. Esto se sitúa sobre el arco norte de la fachada principal, y es conocido como el Portal de Sant'Alipio.

Iglesia de Oro: ¿Por qué se llamaba así?

En la antigüedad, se llamaba así por sus espectaculares mosaicos dorados que adoran las cinco cúpulas que forman parte de la estructura en forma de cruz greca. Para tener en cuenta que estas cúpulas están dedicadas a: la ascensión (centro), a los profetas, Pentecostés, a San Juan y a San Leonardo. Por si fuera poco,l las reliquias de San Marcos están ubicadas en el altar debajo de la cúpula de los profetas.

¿Dónde se encuentra?

La antigua iglesia (casi perdida) de San Marcos es lo que se conoce ahora como la cripta, ubicada justo debajo del presbiterio de la actual basílica dedicada al santo. Se trata de un lugar de lo más sugestivo, puesto que tras diversas inundaciones que azotan a la ciudad de Venecia, rara vez se puede llegar a visitar.

Basílica de San Marcos | Pxhere

La basílica de San Marcos que conocemos actualmente se encuentra en la única plaza de la ciudad de Venecia, también conocida por ese mismo nombre. Se trata del auténtico corazón de este lugar italiano. Se trata de un rincón especial para recibir a todos los visitantes a través del 'Parón de casa' (como lo llaman los venecianos) hasta el gran campanil que cuida, desde lo alto, que reine la tranquilidad en Venecia.