No son pocos los estudios que pululan por ahí sobre los 'memes', ese fenómeno que parece tan propio de internet, pero que existe desde que el mundo es mundo. La mayoría enfocan la cuestión desde el punto de vista cultural, sociológico o comunicativo, o parten de un ejemplo completo y lo analizan para extraer conclusiones.

Lo que no había hasta ahora era un estudio en profundidad, de largo recorrido, científico y basado en la teoría evolutiva. ¡Ah! Y, además, lo firman ni más ni menos que los 'data scientist' de Facebook, que de esto de virales y redes sociales algo han aprendido. Es este: pincha, pero que no cunda el pánico.

El 'paper', de 19 páginas, está lleno de teorías y fórmulas complejas, todo muy técnico, pero su conclusión es de lo más sencilla: los 'memes' mutan o evolucionan como un ser vivo. “Al igual que ciertas mutaciones genéticas pueden ser beneficiosas en entornos específicos, las mutaciones de los 'memes' se pueden propagar de forma diferente si la variante concuerda con las creencias de la subpoblación o su cultura”, reza el estudio. Para que lo entiendas, la gente modifica los virales a su gusto y sus nuevas versiones solo tienen éxito – y, por tanto, se propagan – si concuerdan con las expectativas, los valores o la ideología de cierta comunidad (por ejemplo, un 'meme' para 'geeks').

Los expertos de Facebook ponen un ejemplo de lo más sencillo, basado en la política. El 'meme' original viene a decir lo siguiente: “Nadie debería morir por no poder pagar un seguro sanitario y nadie debería arruinarse por ponerse enfermo”. Proviene de algún defensor del 'Obamacare', el plan para reformar la Sanidad en Estados Unidos del presidente Obama, pero podría firmarlo cualquier activista de la 'marea blanca' española.

Como es lógico, ningún republicano (o militante acérrimo del PP) suscribiría esta versión del 'meme', pero alguno podría decidir contraatacar. Por ejemplo: “nadie debería morir porque el Gobierno se involucre en la Sanidad”. Palabra de neoliberal. Y todavía habrá quien no se decante por ninguna de las dos y decida tomarse las cosas con humor: “nadie debería morir a manos de un zombi por no poder pagarse una escopeta”. Y, por último, el más friki: “nadie debería ser congelado en carbonita por no poder pagar a Jabba el Hut”. Brillante referencia a Han Solo y la triología original de 'La Guerra de las Galaxias'.


Las diferentes variantes del meme “Nadie debería...” en función de su ideología (Foto: Facebook)

Como ves, lo que en principio era un 'meme' con tintes de izquierda se ha convertido en un viral de derechas, sarcástico y hasta de ciencia ficción. Y todo porque alguien lo modificó acertadamente para apelar a una audiencia muy concreta. Se produjo una mutación beneficiosa, que permitió al 'meme' adaptarse a un nuevo ecosistema. Biología pura.

Y todo para demostrar la teoría del mítico divulgador británico Richard Dawkins, que fue quien acuñó, allá por 1976, la palabra 'meme'. En su obra 'El gen egoísta', empleó el nuevo término para designar “ideas o mensajes que se expanden y evolucionan de forma análoga a los genes a través de la comunicación”. Ahora, varias décadas después, tras analizar 460 millones de instancias individuales de miles de memes durante 18 meses, los científicos de Facebook pueden al fin asegurar que Dawkins llevaba toda la razón.

“Facebook actúa como una gran placa de Petri en la que los 'memes' pueden mutar y replicarse sobre el substrato de una red de vínculos de amistad”, afirman los autores del estudio. Y, según ellos, esta evolución se produce sobre todo con los virales en formato texto, que son más fáciles de editar, aunque también podría extrapolarse a las imágenes (cuanto daño ha hecho el Photoshop) y a los vídeos (no tienes nada más que ver las versiones del 'Harlem Shake' o el 'Gangnam Style'). Lo que pasa es que ellos analizaron la red social entre abril de 2009 y octubre de 2011, cuando el fenómeno aún no estaba tan desarrollado en su vertiente multimedia.

Por entrar en detalle, los 'memes' tienen dos “ingredientes clave” que nos hacen pensar en la genética: la replicación y la mutación. Un viral, como un gen, puede mutar de forma ventajosa, de forma perjudicial o de forma neutra respecto al original, siendo esta última con diferencia la más habitual (ediciones menores que no cambian el significado del 'meme').

Sin embargo, es aquí donde entra en juego la principal diferencia entre los genes y los 'memes'. En biología, este proceso de mutación es “ciego”, pero en las redes sociales se puede manipular de forma intencionada (por ejemplo, para una campaña de marketing). Los virales prefabricados son como la ingeniería genética o un bebé a la carta: pónmelo rubio, de ojos azules y que lo vean tres millones de personas. Así son las maravillas de la ciencia...