Es algo que damos por hecho que se hace y llegamos a convencernos de que es el precio que debemos pagar por el acceso gratuito a todo tipo de servicios y plataformas: que a partir de nuestro uso hay compañías que se hacen de oro vendiendo datos que indican nuestras tendencias, gustos, consumos y un largo etcétera de matices que sirven comercialmente a muchos sectores económicos. ¿O acaso cómo creéis que Google ha construido su imperio?

Ahora una noticia publicada por el Washington Post nos devuelve a la realidad y al inmenso poder que están capitalizando algunas grandes corporaciones que, como Google, trackean a sus usuarios aun en aquellos casos en los que estos hayan desactivado las opciones que permiten hacerlo. Así lo cree el Fiscal General de Arizona, que ha iniciado una causa contra los de Mountain View por "recopilar datos sobre el paradero" de los usuarios que utilizan Android.

En el escrito presentado ante las autoridades judiciales por el Fiscal pueden leerse acusaciones concretas como que "Cuando los consumidores intentan excluirse de la recopilación de datos de ubicación de Google, la compañía continúa encontrando formas engañosas de obtener información y utilizarla con ánimo de lucro". Estas funciones a las que se refiere son las que el terminal ofrece (en teoría) para bloquear el seguimiento, como son los modos incógnitos, desactivar el GPS o cualquier otro ideado desde la compañía.

Engaño continuado y consciente

La demanda presentada contra Google es realmente dura porque no escatima calificativos para definir la actitud de la empresa. En ella pueden leerse frases que deslizan la idea de que el propio sistema operativo Android está configurado para "engañar" a los propietarios de los terminales sobre cuáles son las protecciones que realmente tienen todos sus datos personales. Es decir, que aunque sepamos el riesgo que corremos y tomemos medidas para evitarlo, los de Mountain View siempre tienen una alternativa para seguir minando los datos de uso y comportamiento que hacemos con nuestro teléfono.

Permisos apps Android | Photo by Stephen Frank on Unsplash

Según el Fiscal General de Arizona, "en algún momento, las personas o empresas que tienen mucho dinero piensan que pueden hacer lo que quieran y sienten que están por encima de la ley [...] Quería que Google recibiera el mensaje de que Arizona tiene una ley estatal de fraude al consumidor. Puede que sean la empresa más innovadora del mundo, pero eso no significa que estén por encima de la ley". Es más, afirma que "los usuarios, incluso en Arizona, han llegado a confiar en los productos y servicios de Google a diario [...] Al mismo tiempo, a través de estos actos y prácticas engañosas e injustas, Google hace que sea poco práctico, si no imposible, que los usuarios opten por no participar de manera significativa en la recopilación de información de ubicación de Google, en caso de que los usuarios busquen hacerlo".

De momento, los de Mountain View se han limitado a declarar que “Siempre hemos incorporado características de privacidad en nuestros productos y proporcionamos controles robustos para los datos de ubicación. Esperamos poner las cosas en claro”, dijo. Por cierto, este proceso se inicio a partir de otra información del mismo medio publicada hace dos años.