Muchos se han preguntado siempre cómo es posible que Google sepa qué queremos buscar incluso cuando nos equivocamos al escribir una palabra. Es más, hay situaciones en las que con un único nombre, bastante común, es capaz de ofrecernos una serie de resultados que se van a adaptar bastante a eso que queríamos encontrar.

Es obvio que los cientos de millones de búsquedas que realizamos los internautas en todo el mundo a diario, más el algoritmo que está detrás de este complejo sistema, son los culpables de eso que para muchos es un milagro. Incluso le llaman Dios los más creyentes, por esa omnipresencia, omnisciencia y omnitodo del buscador creado por los de Monutain View, que parece conocer todo lo que queremos antes siquiera de que lleguemos a pensar en ello.

Ahora bien, sorprende que desde Google hayan recurrido a un proceso como este en el que vienen a reconocer, de alguna forma, su falibilidad, que no son perfectos, y que por muchos años que pasen y la inteligencia artificial que está detrás de todo el sistema evolucione, puede desconocer algo que queramos hallar. No penséis que ocurre demasiadas veces, solo en aquellos casos en los que tratamos de encontrar algo muy concreto (gramaticalmente) que no existe como tal. Palabras artificialmente creadas, acontecimientos o productos que nacieron cuando eso de internet era algo de ciencia ficción, etc.

Buscador de Google en el móvil | Photo by Edho Pratama on Unsplash

Ahora, en EE.UU., van a poner en marcha una curiosa iniciativa que busca informar al usuario de que es muy posible que algunos de los términos que está utilizando no sean los más recomendables para obtener los mejores resultados, por lo que se tomará la licencia de llegar a darnos unos pequeños consejos para afinar mejor todo el procedimiento. La idea que hay detrás no es otra que la intención de Google de dar sentido a búsquedas que ni siquiera su algoritmo es capaz de identificar, por lo que son datos que no puede relacionar de ninguna forma y se acaban desperdiciando por el ancho mundo virtual.

De momento en EE.UU., luego en el resto del mundo

Esta experiencia piloto, que van a poner en marcha en EE.UU. y que muy seguramente dará el salto al resto del mundo unos meses más tarde, tal vez en 2021, quiere que seamos conscientes de que siempre es posible afinar mejor lo que escribimos en la caja de búsqueda de Google. Ahora bien, no es lo mismo que nosotros seamos conscientes de que podemos mejorar, a que lo haga una máquina cuando ve que no dejamos de golpearnos contra la misma pared.

Esta ayuda del buscador se producirá, sobre todo, en aquellos términos especialmente confusos que no devuelven ni un solo resultado, por lo que procederá a intentar reconducirnos para entender qué es lo que queremos encontrar. Tanto es así que en esas circunstancias ofrecerá alternativas que el algoritmo crea que tienen que ver con lo que entiende que andamos buscando. Suena enrevesado, pero que no os quede la menor duda de que todo lo hacen los de Mountain View para seguir recopilando información de una actividad que no sabrían de otra manera cómo catalogarla ni dónde.