Casi todas las semanas conocemos una manera nueva de hackear móviles, principalmente teléfonos Android, que seguramente por ser los más numerosos, son también los más rentables de hackear. En esta ocasión nos hemos encontrado con una nueva forma de hackear nuestros móviles, y curiosamente a través de diferentes vídeos, creados precisamente para poder acceder a nuestro móvil de manera fraudulenta. Todo gracias a una nueva vulnerabilidad del sistema operativo de Google, que ha permitido una vez más que los hackers encuentren una manera de acceder a nuestros datos más valiosos.

Hackeo a partir de un vídeo

Ya no hace falta que descarguemos un software malicioso y que lo instalemos en el móvil, para nada. En este caso el desarrollador Marcin Kozlowski ha podido dar con una curiosa forma de hackear al móvil, a través de una serie de vídeos donde se inyecta el código malicioso. Básicamente, reproducir el vídeo tal y como nos llega por ejemplo adjunto en un correo electrónico, puede hacer que ese software malicioso se inyecte en el teléfono, y poder acceder de esta manera a diversos apartados de nuestro Smartphone.

Hackeo | Getty

En el caso de que nuestro móvil sea víctima del software malicioso, el acceso de los hackers a este puede ser prácticamente total. De hecho pueden acceder a todo tipo de información, como por ejemplo nuestro calendario completo, el análisis de nuestro tráfico en Internet, leer nuestros mensajes de WhatsApp y de otras apps de mensajería, incluso podría grabar audio de todo lo que ocurre alrededor del Smartphone, reiniciar el teléfono o ejecutar todo tipo de apps y tareas sospechosas tras haber obtenido los permisos de root. Por lo tanto el control del móvil sería total por parte de los hackers. Ahora bien, parece que el existe una forma de poder parar los efectos de este malware, y evitar que pueda afectar a nuestro móvil. Ya que los efectos de este software maliciosos quedan neutralizados en apps como por ejemplo WhatsApp, que suele recodificar los vídeos antes de que sean visualizados por los usuarios. Y es precisamente en ese proceso de recodificado es cuando se acaba con el software malicioso por parte de los servidores de estas apps.

Así que de alguna manera el alcance de este malware es bastante limitado, si tenemos en cuenta que seguramente muchas de las vías de comunicación de un vídeo de este tipo será a través de apps que suelen recodificar los contenidos antes de entregarlos a los usuarios. Así que por lo menos, desde este punto de vista, el daño puede ser limitado. Lo que nos recuerda esto es básicamente que no debemos descargar nunca un vídeo de una dirección desconocida, porque lo más normal es que ese contenido no esconda nada menos. Y es precisamente en estos formatos de los que nunca esperaríamos un hackeo, donde más fácil se pueden dar, en un vídeo. Por tanto, si el vídeo lo recibes de plataformas como WhatsApp y similares, no hay problema, el recodificado de los contenidos acabará con el contenido malicioso, pero al fin y al cabo, siempre debemos permanecer alerta.