Siempre se ha dicho que de Google es muy difícil desaparecer. Y es que solo tienes que buscar el nombre de una persona y sabrás al instante si tiene redes sociales, donde trabaja, quienes son sus amigos, o hasta su teléfono móvil.

En la realidad no tenemos ningún tipo de privacidad porque somos nosotros mismos los que estamos dando permiso a Google para que publique nuestros datos, aunque no somos conscientes de ello. En 2014, la Justicia europea falló a favor del denominado "derecho al olvido", lo que permite a los ciudadanos europeos eliminar todos los datos que no tengan "relevancia pública".

La Justicia europea ha decidido que los buscadores de Google deberán aplicar este derecho, pero únicamente dentro del ámbito local de la Unión Europea. Si quieres lograr que Google borre tus datos, es tan sencillo como rellenar el formulario que encontrarás pulsando aquí. Al rellenarlo Google buscará un equilibrio entre los derechos de privacidad de los usuarios, y el derecho del público a conocer y distribuir información. Al evaluar tu solicitud, Google examinará si los resultados incluyen información obsoleta sobre ti, así como si existe interés público por esa información.

Esto significa que, si eres un usuario de a pie y no un personaje de interés público, Google borrará los datos que tenga registrados sobre ti.