La idea igual puede parecer frívola: con todos los problemas de hambre y pobreza que hay en el mundo, ¿por qué la conexión a internet iba a tener una relevancia mayor? Sea como fuere, lo cierto es que internet se ha convertido en la mayor fuente de información y difusión de contenidos, con lo que hace tiempo que dejó de ser un lujo ni un mero entretenimiento, sino muchísimo más que todo eso.

A día de hoy, para mucha gente internet es esencial, de modo que, poco a poco, van avanzando las iniciativas que buscan ampliar la banda ancha. Ya lo hace Facebook con su proyecto internet.org, y también lo hace la empresa que protagoniza la noticia de hoy.

Oneweb y su internet global

Se trata de Oneweb, una compañía tecnológica estadounidense que busca globalizar las conexiones a internet con un objetivo doble. En primer lugar, servir de soporte de conexión a aviones, barcos y otros vehículos de transporte sin conexión fija.

Y en segundo lugar, y sin duda mucho más importante, Oneweb también pretende instalar banda ancha en todas aquellas zonas del mundo que no tienen conexión. ¿Y por qué no la tienen? La razón es tan sencilla como desalentadora: porque a las teleoperadoras no les compensa económicamente afrontar estos gastos para una población tan reducida o un nicho de mercado que en principio no daría grandes rendimientos.

900 satélites en los próximos años

Para ello, Oneweb está empezando a construir nada menos que 900 satélites que pretende repartir por lo largo y ancho de todo el mundo. La fabricación está teniendo lugar en París, donde la compañía ha firmado un acuerdo de colaboración con Airbus para desarrollar la producción de estos dispositivos.

Los primeros avances llegarán en el primer trimestre de 2018: será entonces cuando Oneweb cuente con los diez primeros satélites, a modo de proyecto piloto, para ir instalándonos y probando las conexiones que consiga establecer.

A partir de ahí, desde luego, el ritmo promete ser frenético: según la propia Oneweb, su objetivo a medio plazo es llegar a fabricar nada menos que 15 satélites a la semana, con lo que la totalidad de los 900 satélites estarían listos a lo largo de 2018.