Mientras en el cielo nublado una corriente eléctrica viaja desde una nube cargada negativamente al suelo, en la superficie solo alcanzamos a observar una serpiente de luz (un rayo). Durante el viaje, la corriente calienta el aire a su alrededor, que se expande, provocando el estruendo que podemos escuchar, aunque no ver.

Este es el espectáculo que proporciona una tormenta eléctrica, aunque un equipo de científicos estadounidenses ha llegado más allá: han capturado por primera vez las ondas sonoras del trueno en una imagen.

Claro que no se trata de una fotografía al uso, sino de un mapa digital donde los colores indican la altura y decibelios de las ondas. Para obtenerla, los expertos del Instituto de Investigación del Suroeste (en San Antonio, Texas) han recreado el proceso natural desde la superficie terrestre.

Los expertos lanzaron un pequeño cohete con largo cable de cobre adherido. Cuando alcanzó las nubes, cargadas negativamente, una corriente eléctrica siguió el hilo hasta el suelo, provocando un rayo y el subsiguiente trueno. Una serie de micrófonos situados cerca registraron la señal y, como las ondas más altas retrasan su llegada, pudieron elaborar un mapa del sonido en función de la altura.