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SEGÚN UN GRUPO DE CIENTÍFICOS

Ballenas y delfines también lloran la muerte de sus seres queridos

Un grupo de científicos ha descubierto que al menos siete especies de mamíferos submarinos se abrazan a sus seres queridos cuando estos fallecen y velan su cuerpo durante un tiempo, dejando de lado sus ocupaciones diarias.

Los delfines utilizan gran variedad de señales sonoras para comunicarseLos delfines utilizan gran variedad de señales sonoras para comunicarse

Los delfines utilizan gran variedad de señales sonoras para comunicarse Andreas Ahrens en flickr cc

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Los investigadores de la Universidad de Milano-Bicocca, en Italia, han estudiado el comportamiento de los animales durante 14 eventos posteriores a que algún congénere joven perdiera la vida.

“El presente estudio viene a corroborar que los adultos lloran por sus muertos jóvenes en una conducta común y generalizada a nivel mundial, en especies de mamíferos muy longevas y altamente sociables”, explican los autores de este trabajo.

Para ello, han observado los rituales que seguían los adultos de hasta 7 especies diferentes. Desde el delfín nariz de botella del Indo-Pacífico hasta los delfines tornillo, pasando por las orcas, los delfines jorobados australianos, los cachalotes, los delfines de Risso y las ballenas piloto de aleta corta.

Lo que más llama la atención a los investigadores es que, mientras realizan sus distintos ritos, los animales dejan de lado la búsqueda de alimento, el apareamiento y otras actividades tan cotidianas como necesarias.

Así, han comprobado también que el comportamiento de estos animales difiere cuando un miembro de su grupo fallece.

Por ejemplo, mientras que una orca llevaba a su recién nacido muerto en la boca, los científicos presenciaron cómo, en el Mar Rojo, un delfín nariz de botella lleva sobre su aleta a una cría que había fallecido. En este caso, pudieron determinar que la cría había perdido la vida bastante tiempo atrás.

Otro de los rituales que pudieron presenciar fue cómo los adultos acostumbraban a tocar a sus congéneres fallecidos con sus aletas y algunos realizaban círculos alrededor del difunto a modo de protección.

“Los animales pasan por un período en el que experimentan el mismo tipo de emociones que nosotros cuando muere un ser querido”, explicaban los investigadores.

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