La DANA, es lo que antiguamente se conocía como Gota Fría, sin embargo la AEMET (la Agencia Estatal de Meteorología) decidió que el término Gota Fría actualmente estaba ya demasiado desvirtuado y que se estaba dando un mal uso a este término ya que ha pasado a ser un 'comodín' meteorológico.

Actualmente se entiende como gota fría cualquier fenómeno meteorológico que lleve asociado lluvias intensas y efectos desastrosos al inicio del otoño y sobre todo en la zona del Mediterráneo, sin embargo, según pública la AEMET en un estudio de Francisco Martín León, este concepto no está basado en aspectos meteorológicos precisos.

Además la AEMET puntualiza que en realidad muchas situaciones de gota fría no llevan asociadas lluvias intensas y dañinas.

El concepto de gota fría proviene de la palabra alemana “kaltlufttropfen” cuya traducción aproximada es 'gota de aire frío'. Köppen y Sherhag lo definieron como "una marcada depresión en altura, sin reflejo en superficie, en cuya parte central se encuentra el aire más frío". No obstante, en la actualidad este antiguo concepto también se ha quedado obsoleto.

Fue a mediados de los ochenta cuando el Instituto Nacional de Meteorología (INM) decidió cambiar el término de Gota Fría a DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) Ya que se descubrió que estas bajadas de presiones se podían producir a diferentes latitudes. Al producir fenómenos meteorológicos diferentes a distintas latitudes lo lógico era denominarlos de forma diferente, como por ejemplo los de origen térmico que también son bajadas de presión aisladas que se dan en la península durante los meses más cálidos en las capas más bajas de la atmósfera. Por lo tanto y como el propio término señala una DANA se produce cuando hay una baja de presión, de forma aislada, en los niveles altos de la atmósfera.

SEGURO QUE TE INTERESA:

¿Te entra sueño o estás más cansado cuando llueve? Tiene una explicación