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PRECURSOR DEL CINE CIENTÍFICO

La obra de Frank Percy Smith: la mosca acróbata y otros insectos funambulistas

Hace más de cien años el naturalista amateur Frank Percy Smith aprovechó el cinematógrafo para rodar pequeños documentales de naturaleza que hoy en día siguen hipnotizando por su complejidad.

Fragmento de la película 'The Balancing Bluebottle'

Frank Percy Smith / BFI Fragmento de la película 'The Balancing Bluebottle'

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La Casa Encendida, en Madrid, acoge una enorme muestra de la obra de cuatro referentes fundamentales del cine de animación: los hermanos Quay (1947), Jan Švankmajer (1934) y el pionero del género, Ladislas Starewitch (1882-1965). No se puede entender a Tim Burton o Terry Gilliam sin ellos, al igual que no se puede separar a los tres primeros de Goya, Ensor, Méliès o Buñuel.

Entre un mundo de imaginación desbordante nos podemos detener en las fábulas tradicionales y las inquietantes historias propias recreadas por el ruso Starewitch. Éste poseía una buena colección de insectos y marionetas que imitaban a la perfección a sus modelos disecados y sus películas le hicieron ganarse el apodo del 'Méliès de la animación'.

Pero nosotros, con el radar puesto en buscar protagonistas animales, nos detuvimos en un pequeño corto y en el nombre de su autor: Frank Percy Smith (1880-1945), un pionero de los documentales de naturaleza, que realizaba con mucho éxito en su época con fines divulgativos.

Su vida como empleado en una Junta de Educación del Reino Unido no le permitía dar rienda suelta a su imaginación, por lo que en sus ratos libres realizaba fotografías de animales y plantas, sobre todo macrofotografías de insectos. A Charles Urban (1867-1942), empresario de la incipiente industria del cine, le fascinaron tanto sus imágenes que las expuso en teatros londinenses.

Percy Smith comenzó pronto a explorar las posibilidades del cinematógrafo, que permitía a los científicos comprimir o dilatar el tiempo o adentrarse en los mundos minúsculos. Bajo el auspicio de Urban, el naturalista comenzó a realizar y grabar pequeñas joyas como esta

La puesta en escena en el mismo jardín de su casa puede parecer sencilla, pero la grabación debió ser compleja. Las imágenes de la mosca haciendo malabarismos con varios objetos o la secuencia en la que hace girar una pelota dos veces más grande que ella son hipnóticas.

Este fragmento forma parte de una obra mayor, llamada 'The balancing bluebottle' y realizada entre 1910 y 1911, muestra la fuerza y agilidad de los insectos y cuenta con protagonistas tan habilidosos como un escorpión, un saltamontes, una mantis religiosa o una pulga. Precisamente en los famosos circos de pulgas, que tuvieron mucho éxito en el siglo XIX en las grandes ciudades, pudo inspirarse Percy Smith.

Viendo el resultado casi no hace falta decir que el inglés abandonó su trabajo y se dedicó a esto, llegando a grabar hasta cincuenta pequeñas películas. Unas obras que generaron bastante polémica porque tuvo detractores que le acusaron de crueldad e incluso de engañar con sus técnicas de filmación.

Lo que está claro es que ayudó mucho a la comprensión del cuerpo y los movimientos de los animales de seis (o más) patas. Y quizá a algunas personas que sufrieran aracnofobia con el siguiente corto grabado con una recreación de una araña:

Nuestro protagonista también pasó a la historia por ser el precursor del uso del stop-motion. En 'The birth of a flower' capta la apertura de los pétalos de rosas y anémonas, entre otras flores, en una narración que le dio un gran prestigio y que se mostró hasta a los reyes de Inglaterra. Aquí podéis ver una versión coloreada:

Percy tuvo que ingeniárselas para poder grabar el lento crecimiento de una planta, ideando un sistema rudimentario de alarmas para poder seguir grabando sus movimientos en horario nocturno. Para ello utilizó las agujas de un gramófono, velas y otros objetos para poder modificar su equipo.

Como se aprecia, su técnica era totalmente casera, pero su paciencia era infinita: podía pasar hasta dos años grabando una película.

Después de un largo paréntesis durante y después de la Gran Guerra, volvió a partir de 1925 a rodar en la naturaleza. Sus series 'Secretos de la naturaleza', y sobre todo 'Secretos de la vida', le granjearon mucha fama, con imágenes que ya incorporaron avances como el sonido.

David Attenborough, el archiconocido maestro del cine documental (1926), recuerda ver algunas de sus películas cuando era pequeño. Que ayude también a recordar a Frank Percy Smith como un pionero del género, que regresó durante sus últimos años a tomar sus minuciosas fotografías.

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