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CÓMO INTERPRETAR LAS ESCALAS

Nada es verdad ni mentira: depende de la escala con que se mida

A menudo recibimos informaciones no del todo objetivas por falta de instrumentos precisos para la medición de los hechos cuantificados. Lo curioso es que, a veces, aún disponiendo de herramientas precisas también seamos víctimas de informaciones erróneas. Esto va de escalas.

Clara Grima Escalas

Ilustración: Raquel García Ulldemollins | laradibuixa.blogspot.com.es Cómo interpretar las escalas

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Clara Grima | @claragrima | Madrid
| 22.09.2013 23:52

En los tiempos que nos han tocado vivir asistimos continuamente a la presentación por parte de nuestros políticos de datos sobre el estado del país y tal, y, como dije hace poco por aquí, depende de quién los presente, son buenos o malos.

Una ya no sabe a quién creer... Básicamente, una ya no entiende nada... Pero no es de eso de lo que quiero hablar, porque parece que el problema en estos casos es que  no tenemos aún diseñados buenos termómetros para medir el desempleo de forma objetiva ni sismógrafos para predecir algún terremoto social si este se fuese a producir.

Aunque, en realidad, no se trata solo de disponer de aparatos concretos de medición, sino de, además, saber interpretar sus resultados. Porque para la temperatura ambiente sí que tenemos termómetros y sismógrafos para predecir los quejidos del planeta (huy, me estoy pareciendo a Punset), y tampoco los interpretamos bien siempre.

En ocasiones no veo muertos, pero sí escucho a alguien decir, por ejemplo, “hemos pasado de 18º a 36º en una semana, el doble de calor, niña”. Y yo siempre contesto a este tipo de afirmaciones de ascensor, con educación, “bueno, eso es porque lo dices tú, si lo dijera un estadounidense, igual no”.

Efectivamente, nosotros medimos la temperatura en grados centígrados o Celsius, pero en la patria de Feynman, la temperatura se mide en grados Fahrenheit, y en grados Fahrenheit no es el doble.

Por si no lo recuerdan de cuando lo estudiamos en el colegio, para transformar grados Celsius (ºC)  en grados Fahrenheit (ºF), hay que tener en cuenta que el agua se congela a 0º C y hierve a 100º C, lo que indica una diferencia de 100ºC.

El agua se congela a 32ºF y hierve a 212º F, lo que indica una diferencia de 180ºF. Por lo tanto cada grado en la escala Fahrenheit es igual a 100/180 (o 5/9) grados en la escala Celsius. Así las cosas, si tenemos la temperatura en grados centígrados o Celsius, la tenemos que multiplicar por 9, el resultado lo dividimos por 5 y a lo que salga, le sumamos 32.

Escalas

Por lo tanto, no es el doble de calor, sino el doble de temperatura en Celsius, si quieren, eso sí. Por cierto, ¿saben que cuando Celsius propuso su escala 100ºC era la temperatura a la que se congelaba el agua a nivel del mar y 0ºC  la temperatura a la que hervía el agua al mismo nivel?

Pues sí, fue su compatriota Carlos Linneo el que le dio la vuelta tres años más tarde para dejarlo como lo conocemos ahora.

Seguimos. Un error parecido a este del 'doble de calor' lo encontramos cuando se habla de  terremotos... No, un terremoto de magnitud 8 no es el doble que un terremoto de magnitud 4, como algunas veces he tenido la suerte de leer en alguna crónica periodística. No.

De hecho, un terremoto de magnitud 8 es 10.000  veces mayor que un terremoto de magnitud 4. ¿Que por qué? Pues porque la escala sismológica de magnitud del momento es una escala logarítmica.

Ajá, no he dicho la escala de Richter por varias razones. La más importante es porque la escala de Richter deja de usarse para terremotos de magnitud superior a 6,9 porque deja de ser fiable y asigna magnitudes similares a terremotos que son visiblemente diferentes.

De hecho, la escala de Richter solo debería usarse en la falla de San Andrés, en California,  y para un sismógrafo concreto, que, por cierto, solo marca hasta magnitud 6,8.  Sin embargo, seguimos escuchando o leyendo sobre magnitudes de terremotos en la escala de Richter porque algunos periodistas se empeñan en añadir 'de Richter' cuando dan la noticia...

Seguimos, ¿qué significa que la escala de magnitud del momento es logarítmica, de base 10? Significa que cada vez que subimos 1 grado en la escala, es como si multiplicáramos por 10.

Vamos, que un terremoto de magnitud 5 es tiene una magnitud 10 veces mayor que uno de magnitud 4, uno de magnitud 6 es 100 veces mayor que uno de 4, uno de 7 será 1000 veces mayor y así, uno de magnitud 8 es 10000 veces uno de magnitud 4.

Este tipo de escalas, las logarítmicas,  son utilizadas, por ser más apropiadas cuando la cantidad de datos a medir puede tomar valores muy diferentes, cuando el rango de valores que puede tomar el dato a medir es muy grande.

De hecho, se acepta que Richter (cuya escala también es logarítmica y es similar a las la magnitud del momento para valores inferiores a 6,9) se inspiró en la escala de magnitud aparente (logarítmica) usada en astronomía para medir el brillo de cuerpos celestes.

Richter

Ojo, estamos hablando de magnitud que es lo que mide el sismógrafo. A veces, también en algunas noticias, se confunde magnitud con intensidad, siendo esta última una medida subjetiva, asignada por la estimación que el ojo humano hace de los daños visibles en las estructuras.

También existen escalas para medir la intensidad de una forma, más o menos, estandarizada: una de las más conocidas es la escala de Mercalli y en Europa tenemos la Escala Macrosísmica Europea (EMS) que establece,  por ejemplo, intensidad V (la intensidad se expresa en números romanos) o fuerte si mucha gente que estaba dormida se despierta y/o las puertas y ventanas se cierran solas.

Ya ven, ni siquiera cuando las mediciones están hechas con herramientas precisas podemos fiarnos siempre de las interpretaciones que nos llegan.

Eso explicaría también que, a falta de instrumentos, una misma plaza, la plaza Neptuno de Madrid, por poner un ejemplo cualquiera, pueda estar llena con unas 6.000 personas en algunas ocasiones y, sin embargo, pueda dar cabida a un millón de jóvenes píos si hiciera falta.

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