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SALUD Y VACACIONES

Estas son las infecciones que puedes sufrir si caminas descalzo por la playa

¿Eres de los que pasean por la arena sin chanclas? Al margen de las quemaduras que puedes sufrir en los pies, pequeños cortes, erosiones, medusas o erizos… ten en cuenta que existen otros riesgos como verrugas plantares, erupciones reptantes, bacterias y otros infortunios

Caminar descalzo en la playa no solo implica posibles cortes y quemaduras, sino también infecciones

Unplash Caminar descalzo en la playa no solo implica posibles cortes y quemaduras, sino también infecciones

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Un paseo romántico por una playa paradisíaca, caminatas para mejorar el riego de las piernas con el golpe de las olas o paseos que pretenden beneficiarse de los supuestos efectos curativos del agua salada.

De una forma u otra, todos hemos hecho kilómetros descalzos por la arena sin saber que estamos poniendo en riesgo la salud de los pies. Se nos olvida que el mar ya no está tan limpio como hace décadas y que a las quemaduras y cortes fortuitos que podemos sufrir por caminar descalzos en la playa se suman una serie de infecciones que podríamos evitar si paseamos con cangrejeras o escarpines.

Larva migrans cutánea (LMC). También llamada “erupción reptante” o “dermatitis serpiginosa” por su forma de serpiente bajo la capa superficial de la piel. Es una infección provocada por nemátodos zoonóticos como Anclyostoma braziliense, Anclyostoma caninum y Uncinaria stenocephala. Son parásitos intestinales de perros y gatos que se eliminan por las heces, producen huevos, se desarrollan en el suelo, se convierten en larvas y de ahí pueden pasar al ser humano cuando camina descalzo sobre suelo arenoso y la larva entra en contacto con la dermis.

Provoca hinchazón, intenso picor y quemazón; se trata con antiparasitarios o bien pueden desaparecer de forma espontánea cuando el parásito muere. La llamada “anquilostomiasis” es una infección producida por larvas como Ancylostoma duodenale o Necator americanus. El caso más reciente que se conoce fue una pareja de canadienses que el pasado enero regresó de unas vacaciones en Punta Cana con los pies infestados por este parásito.

Mycrobacterium Marinum. Es una infección provocada por una microbacteria poco frecuente, que se suele encontrar en aguas contaminadas o estancadas, peceras y acuarios, aunque la literatura científica también ha registrado casos, muy raros, en playas abiertas. Incidencia muy baja -entre 0,27 y 0,4 casos por 100.000 habitantes-, que se manifiesta como granulomas infecciosos, pápulas o nódulos violáceos purulentos, que evolucionan a formas verrugosas en extremidades superiores e inferiores como manos, pies, tobillos y rodillas.

En una investigación del Grupo Español de Micobacteriología detectaron solo 39 casos entre 1991 y 1998 en España, la mayoría de ellos relacionados con pacientes que tenían acuarios y estaban en contacto habitual con peces.

Staphylococcus aureus resistente a la metilicilina (SARM). Aunque esta infección estafilocócica estaba relacionada tradicionalmente con ámbitos hospitalarios, los científicos han observado en los últimos años su aparición también en las playas multitudinarias, al menos en Florida y California, Estados Unidos.

Aunque la presencia de esta bacteria puede ser frecuente y asintomática en el ser humano, en contacto con heridas y erupciones de la piel puede provocar infecciones leves con erupciones dolorosas, y su resistencia al antibiótico más usado contra este estafilococo hace que sea más difícil su eliminación.

Verrugas plantares por VPH. El papiloma del pie o verrugas plantares, provocadas por la familia del virus del papiloma humano (VPH), está relacionado con caminar descalzo en superficies húmedas -como arena y piscinas-, y con pequeñas lesiones o cortes en la planta del pie.

El período de incubación puede superar los dos meses, por lo que en ocasiones no se relaciona los paseos playeros de verano con su posterior diagnóstico. Estas verrugas plantares se pueden confundir con callos, pero la diferencia es que las ampollas endurecidas del papiloma sangran al raspar con un bisturí y se siente más dolor cuando se pellizca que cuando se presiona. A pesar de que se puede eliminar el papiloma del pie, el virus del VPH permanece de forma latente en la piel.

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