Unos 130 refugiados que han llegado desde Belgrado en una "marcha de protesta" a la frontera con Hungría han iniciado una huelga de hambre para pedir a Budapest que les abra el paso a la Unión Europea (UE), informa la televisión serbia RTS.

La emisora pública indicó que esos inmigrantes se han instalado en un terreno arenoso a unos 500 metros de la zona de tránsito húngara en las cercanías del paso fronterizo de Horgos/Roszke. Se han negado a usar unas 30 tiendas de campaña preparadas para ellos en un campo improvisado en el que ya hay unos 650 refugiados a la espera de entrar en Hungría.

Ese país comunitario ha introducido hace semanas unas normas restrictivas de asilo y deja pasar sólo a unas 30 personas por día. La gran mayoría de los 130 llegados anoche provienen de Afganistán y Pakistán y son considerados en la UE inmigrantes "económicos", con escasas posibilidades de obtener asilo.

Unos 300 refugiados partieron el viernes desde Belgrado en una 'marcha de protesta' de 200 kilómetros, que transitaron en parte a pie. El resto desistieron de la protesta. El ministro serbio de Asuntos Sociales, Aleksandar Vulin, declaró hoy a la RTS que en Serbia hay cerca de 3.000 emigrantes y que su número no crece desde que la pasada semana unidades conjuntas de la Policía y el Ejército patrullan para proteger las fronteras de la entrada ilegal.

"El número de entradas desde Bulgaria y Macedonia va decreciendo, no porque ha pasado la crisis sino porque hemos introducido nuevas medidas", dijo Vulin. Advirtió de que los refugiados que pidan asilo en Serbia serán alojados en centros de acogida, "y que quien no lo hace será devuelto al país del que ha llegado".