Un estudio realizado por investigadores del Hospital General de Massachusetts Brigham ha observado que esta complicación se relaciona estrechamente con un deterioro cognitivo prolongado, incluso años después de la cirugía. Los resultados, publicados en la revista JAMA Internal Medicine, señalan que el impacto del delirio sobre la salud cerebral no puede explicarse únicamente por factores como las rehospitalizaciones o las estancias posteriores en unidades de cuidados intensivos o centros de rehabilitación.
Una complicación frecuente con importantes consecuencias
El delirio es considerado la complicación postoperatoria más habitual entre los adultos mayores. Además de afectar al proceso de recuperación inmediata, se ha asociado con una mayor pérdida de autonomía, problemas cognitivos persistentes e incluso con un mayor riesgo de desarrollar demencia. Con el objetivo de comprender mejor esta relación, los investigadores analizaron si las nuevas hospitalizaciones tras la cirugía podían explicar parte del deterioro cognitivo observado en quienes habían sufrido delirio. Sin embargo, los resultados mostraron que, aunque las rehospitalizaciones también están relacionadas con una peor evolución cognitiva, no son las responsables principales de este fenómeno. La investigación utilizó datos del estudio SAGES, que incluyó a 560 personas de 70 años o más sometidas a cirugía. Los participantes fueron evaluados mediante pruebas cognitivas periódicas cada seis meses durante los tres primeros años y posteriormente de forma anual durante un periodo que llegó a alcanzar los seis años de seguimiento.
Para analizar la evolución de la función cerebral, los investigadores emplearon una batería compuesta por once pruebas cognitivas diferentes. Los resultados permitieron comprobar que los cambios cognitivos tras una intervención son complejos y que el delirio puede seguir influyendo en el rendimiento mental hasta cinco años después de su aparición. Los autores del estudio detectaron que las personas que desarrollaron delirio tras la cirugía experimentaron un empeoramiento cognitivo más acelerado que aquellas que no sufrieron esta complicación. Además, observaron que la velocidad de deterioro era superior a la que habitualmente se asocia con cuadros de deterioro cognitivo leve. Aunque los pacientes con delirio presentaron un mayor número de rehospitalizaciones, este factor no logró explicar el impacto observado sobre la salud cerebral a largo plazo.
Prioridad en la prevención
Los investigadores reconocen que este hallazgo resultó inesperado, ya que inicialmente pensaban que las nuevas hospitalizaciones tendrían un papel más relevante en la pérdida de capacidad cognitiva posterior. Los resultados refuerzan la importancia de prevenir el delirio en los pacientes de edad avanzada que deben someterse a una intervención quirúrgica.
Los investigadores consideran que comprender los mecanismos que vinculan esta complicación con el deterioro cognitivo prolongado será clave para desarrollar nuevas estrategias de prevención y protección de la salud cerebral en las personas mayores. Aunque todavía se necesitan más estudios para aclarar las causas exactas de esta relación, el trabajo confirma que el delirio postoperatorio continúa siendo uno de los principales indicadores de riesgo de deterioro cognitivo a largo plazo en la población de mayor edad.