La investigación, realizada en el Hospital Houston Methodist de Houston, en Estados Unidos, analizó los registros de 229.467 pacientes obesos sin diabetes, convirtiéndose en el primer estudio en investigar la relación entre los agonistas del receptor de GLP-1 y la incidencia de cánceres relacionados con la obesidad en este perfil específico de pacientes. Entre diciembre de 2014 y junio de 2025, el 38% de los participantes recibió prescripciones de semaglutida o tirzepatida, los principios activos de Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound, mientras que el 62% restante recibió únicamente asesoramiento sobre dieta y ejercicio. La edad media de los pacientes era de 47 años.
Un 41% menos de riesgo, con diferencias llamativas por género y raza
Los resultados son llamativos. Los pacientes que tomaron fármacos GLP-1 redujeron en un 41% el riesgo general de desarrollar alguno de los trece tipos de cáncer asociados a la obesidad, entre los que se incluyen los de endometrio, mama, intestino, riñón, páncreas, tiroides, ovario, esófago, estómago, hígado y vesícula biliar, así como el mieloma múltiple y el meningioma. Pero los datos se vuelven aún más significativos al desglosarlos por subgrupos. En hombres, la reducción del riesgo alcanzó casi el 70%, y entre los cánceres ginecológicos se registró una disminución del 58% en la incidencia de cáncer de endometrio, una de las neoplasias malignas más estrechamente vinculadas a la obesidad. El estudio también reveló una brecha racial preocupante: la reducción del riesgo fue de aproximadamente un 50% entre los pacientes blancos, pero no se observó entre los pacientes negros, lo que podría reflejar diferencias en el acceso a la atención médica, distintos perfiles de riesgo u otras diferencias biológicas.
La tirzepatida, la más eficaz de todas
Aunque todos los fármacos GLP-1 analizados redujeron la incidencia de cánceres relacionados con la obesidad, la mayor reducción se observó entre los usuarios de tirzepatida, el principio activo de Mounjaro y Zepbound, que supera en eficacia a la semaglutida según los datos del estudio. Los agonistas del receptor de GLP-1 se desarrollaron inicialmente para tratar la diabetes, pero se han convertido rápidamente en los medicamentos más utilizados para la pérdida de peso. En Estados Unidos, su uso entre adultos obesos no diabéticos pasó de unos 21.000 pacientes en 2019 a más de 174.000 en 2023.
Prudencia: prometedor, pero no definitivo
Los propios investigadores piden cautela a la hora de interpretar los resultados. Los hallazgos no demuestran que los fármacos GLP-1 prevengan directamente el cáncer, sino que proporcionan evidencia preliminar que merece un estudio más profundo en ensayos clínicos a largo plazo, especialmente dado que el periodo de seguimiento fue de tan solo dos años. "Para los pacientes obesos no diabéticos que ya son candidatos a estos medicamentos, nuestros datos proporcionan una razón adicional y potencialmente importante para entablar esa conversación", señaló Aparna Kamat, autora principal del estudio y directora de la División de Oncología Ginecológica del Hospital Houston Methodist.