Cada vez hay más personas afectadas por la manipulación ejercida por parte de sectas y pseudociencias en todos los niveles. El acceso a perfiles virales en redes sociales que presentan realidades imaginarias, teorías sin base científica sobre el cuidado personal, servicios 'milagrosos' de bienestar o entornos deportivos excesivamente competitivos han potenciado la proliferación de grupos sectarios durante los últimos años apoyados en el uso masivo de internet y de plataformas de publicación y reproducción de vídeos de cualquier tipología.

Muchas personas viven atrapadas en estas realidades que les alejan de familiares y amigos. Unos no saben cómo salir de ese entorno y, en otras ocasiones, sus más allegados no encuentran la manera de sacarles o convencerles para que lo dejen. Desde la Fundación Psicología sin Fronteras, buscan la manera de ayudar a todas aquellas personas que estén atravesando una situación relacionada con pseudoterapias o grupos de manipulación que utilicen las pseudoterapias, de carácter sectario. Tienen un correo electrónico sectas@psicologossinfronteras.net al que se puede recurrir.

Pero, ¿cuáles son las señales que nos alerten de que alguien cercano pueda estar afectado por este grave problema? Aquí te mostramos algunas actitudes y comportamientos que nos pueden poner en alerta.

  • Cambios significativos en sus relaciones: La persona empieza a distanciarse de familiares o amistades, especialmente de aquellas que muestran dudas o críticas hacia el grupo o una práctica pseudoterapéutica.
  • Idealización intensa del grupo o de su líder: El grupo, su método (pseudoterapia) o su líder pasan a ocupar un lugar central, apareciendo una confianza absoluta o una admiración difícil de cuestionar.
  • Dificultad para aceptar críticas o preguntas: Cuando se plantean dudas sobre la pseudoterapia o el grupo que la practica, la persona puede reaccionar de forma defensiva, evitar el tema o cerrar la conversación.
  • Nueva forma de interpretar la realidad: Empieza a utilizar conceptos, explicaciones o formas de hablar propias del grupo, interpretando diferentes aspectos de la vida desde ese marco.
  • Cambios en sus prioridades y en el uso del tiempo: Gran parte de su tiempo, energía o recursos empiezan a estar dedicados a actividades relacionadas con la práctica de la pseudoterapia o del grupo.
  • Visión cada vez más polarizada del mundo: Puede aparecer una narrativa en la que el uso de la pseudoterapia representa la verdad o el camino correcto, mientras que lo contrario o convencional se percibe como equivocado o problemático.
  • Dependencia creciente para tomar decisiones personales: Las decisiones importantes comienzan a estar cada vez más influenciadas por el grupo relacionado con la pseudoterapia, sus normas o las recomendaciones de sus líderes.
  • Aislamiento progresivo del entorno anterior: La persona empieza a pasar la mayor parte de su tiempo con miembros del grupo o reduce el contacto con personas externas.
  • Creencia de que no hay alternativas: En algunos casos puede aparecer la idea de que usar una terapia basada en la evidencia tendría consecuencias negativas o que no hay un camino válido o suficiente.

IMPORTANTE NOTA ACLARATORIA: La presencia de una o varias de estas señales no significa necesariamente que una persona esté en una secta o grupo coercitivo. Sin embargo, cuando estos cambios aparecen de forma progresiva y afectan a la autonomía, las relaciones o el bienestar de la persona, puede ser útil buscar orientación especializada.