Alejandra Beneyto

Editorial: Crossbooks

Fecha de publicación original: 2026

Hay dos cosas que a mis veinte años aún no entiendo: las relaciones y las personas que dicen que un libro puede atraparte. La primera seguiré sin entenderla, la segunda la he comprendido sin querer. Alejandra Beneyto lo ha conseguido con El verano que fuimos libres.

La noche de verano que cambió sus vidas

Wes y Elise se conocen una noche de verano en la playa de Santa Mónica en Los Ángeles. Él es un rico heredero y ella, una joven periodista de 21 años. Pertenecen a mundos completamente distintos, pero entre ellos surge una conexión que parece imposible de olvidar.

Lo que podría haber sido simplemente un amor de verano se convierte en algo mucho más complicado

Durante una noche eterna, en la que comparten risas, sueños y cama se dan cuenta de que ambos han encontrado lo que les faltaba. Ninguno lo verbaliza, simplemente se dejan llevar y no mencionan el pasado ni el presente. Mucho menos un futuro que ambos tienen la certeza de que no van a compartir. Pero el destino es caprichoso y lo que podría haber sido simplemente un amor de verano se convierte en algo mucho más complicado.

Esto no ocurre en un verano, ni en un año, ni siquiera en dos. Porque los grandes amores no suelen ser fáciles. Sus vidas toman caminos diferentes, aparecen otras parejas, hay kilómetros de distancia y decisiones que les alejan. Y sin embargo, vuelven a encontrarse una y otra vez.

Como si un hilo invisible se forzase con cada paso que les aleja. Ella primero en Los Ángeles y más tarde en Nueva York en su carrera por triunfar en el periodismo. Él en San Francisco inmerso en sus negocios familiares. A miles de kilómetros pero sin dejar de pensarse.

Este libro dibuja una conexión invisible entre los dos protagonistas que permanece a pesar del tiempo

Ese es el hilo que nos acompaña durante toda la novela: una conexión invisible que permanece a pesar del tiempo y que les hace preguntarse de forma recurrente qué habría pasado si las circunstancias hubieran sido otras. Beneyto construye la historia a través de reencuentros, oportunidades perdidas y dudas de dos personas que parecen encajar perfectamente, pero que nunca encuentran el momento para estar juntas.

Después de aquella noche en San Francisco, ella consigue el empleo de sus sueños en Los Ángeles y todo salta por los aires. Es en el momento de mayor caos cuando se reúne sin querer con la calma que conoció una noche de verano. Wes vive condicionado por el mundo al que pertenece y por el personaje que lleva años construyendo, mientras que Elise es más independiente y despreocupada. La diferencia entre ambos explica buena parte de los obstáculos que aparecen durante la historia.

Relaciones complejas

La formación de Beneyto como psicóloga también se hace notar aquí, sobre todo, en la manera de escribir sobre las relaciones. Se detiene en los pensamientos, las inseguridades y las contradicciones de sus personajes y consigue explicar ese enamoramiento profundo que parece tocar algo más que la superficie de una persona. Ese amor que, aunque pasen los años, sigue ocupando un pequeño espacio dentro de ti.

Es la historia de dos personas que luchan contra todo por estar juntas sin saber que el destino ya estaba escrito.

Nunca he sido demasiado fan de los libros de amor al uso. De adolescente, mi gusto por la literatura resucitó gracias a Wattpad y a los libros de After que leía a escondidas, pero con los años este tipo de historias se han ido transformando cada vez más a utopías.

Por eso me ha sorprendido tanto esta novela. Porque tiene mucho de ese punto romántico e idealizado que buscan los lectores habituales de la editorial Crossbooks y aún así me ha seducido. Los reencuentros, las casualidades, la sensación de que dos personas están destinadas a encontrarse y, finalmente, el amor que consigue superar todos los obstáculos.

Realidad frente a ficción

Precisamente por ese elemento edulcorado, ese amor empalagoso que solo te gusta cuando viene de dos personajes destinados a terminar juntos, me cuesta creerme el final. Después de tantos años, parejas y problemas, que Wes y Elise consigan ser felices juntos pertenece más a la ficción que a la realidad. Y es que esa es precisamente la magia de los libros de esta editorial: hacer realidad los amores imposibles.

Son dos personas destinadas a encontrarse. Es un amor que consigue superar todos los obstáculos

Aun así, las casi 400 páginas que abarca esta novela me las he fulminado en dos tardes. No sé si ha sido por la forma de escribir de Alejandra Beneyto, por la historia de Wes y Elise o por esa necesidad de saber cuándo volvería a aparecer ese hilo que los une. Pero, por primera vez, entiendo perfectamente qué significa que un libro consiga atraparte.

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