Bill McKiben

Traductor: Raimundo Viejo Viñas

Editorial: Capitán Swing

Fecha de publicación original: 2025

"El Sol seguirá brillando sobre la Tierra durante millones de años" es quizás una de las imágenes más compartidas por la cuenta @DepthsOfWikipedia, un repositorio de curiosidades de dicha enciclopedia que incluye entradas oscuras, historias curiosas y, de vez en cuando, mensajes tan esperanzadores como que el Sol no se apagará en una buena temporada.

"El Sol seguirá brillando sobre la Tierra durante millones de años"

Al sol le achacamos la capacidad mágica de generar optimismo. Así decimos que saldrá mañana o pedimos a quienes sufren que las nubes no le impidan verlo. Y de esa heurística también se descuelga una confianza en su capacidad para generar energía para un mundo enfermo de combustibles fósiles.

Esperanza que ha sido eclipsada una y otra vez por los negros nubarrones de las industrias petroquímicas, las principales interesadas en que echemos la persiana a un mañana más brillante.

Todo esto está en Aquí llega el sol (Here comes the sun) del ambientalista estadounidense Bill McKibben. Un relato que arroja luz (solar, claro) sobre cómo las renovables son la última oportunidad para el clima, cambiar nuestra civilización y quién sabe si salvarnos a todos.

Who loves the sun?

A finales de los años 70, se produjo un gran incremento de instalaciones fotovoltaicas en Estados Unidos. Era la posibilidad de un futuro alimentado por sus rayos, abandonando la energía nuclear, el petróleo o el carbón. Y en 1980, tan claro parecía esto que el presidente Jimmy Carter mandó instalar placas sobre la Casa Blanca, a modo de ejemplo para el resto de estadounidenses y quién sabe si el mundo entero.

Pero la era Reagan acabó con toda pretensión solar y a su entrada en el gobierno retiró las famosas placas. Estados Unidos dejó de exportar y pasó a convertirse en un cliente ávido de comprar a quien fuese que lo hiciesen más barato, por lejos que estuviese o por muchos recursos que hubiese que gastar. Las energías renovables pasaron a un segundo plano y el mundo adelantó un poco más la hora de su final, renegando del clima y de la posibilidad de salvarnos.

La era Reagan acabó con toda pretensión solar en Estados Unidos

Hoy ese final está más cerca cada día. La administración Trump se encargó de clausurar cualquier posibilidad de reducir emisiones, saliendo del Acuerdo de París y promocionando la explotación de combustibles fósiles como el carbón o el gas, dando vía libre a las prácticas de fracking —la extracción de gases del interior de la tierra con métodos agresivos y contaminantes—.

Aquí llega el sol tilda aquella decisión de Reagan de "bisagra en la historia de la humanidad", una puerta que no abrimos y la oportunidad de "un acierto del soft power europeo" que nunca se dio. China controla actualmente el 80% de su producción en todas las etapas, convertida en una industria que prácticamente les fue legada y que ya venden a medio mundo.

Apela irónicamente al patriotismo estadounidense para instar a su país a recuperar una manufactura que fue inventada allí

McKibben apela irónicamente al patriotismo estadounidense para instar a su país a recuperar una manufactura que fue inventada allí. Es necesario recordar que la primera célula fotovoltaica se creó en los laboratorios Bell en 1954, y la turbina de aire apareció en 1941 y fue instalada en Vermont: "No creo que haya habido un autosabotaje así en toda la historia de la humanidad", declaraba a The Guardian en una entrevista con motivo de su nuevo libro.

Black hole sun

A lo largo de este ensayo, el ambientalista repasa los hitos y ventajas de las energías renovables. Una historia que corre en paralelo con el saboteo constante por parte de la industria automovilística, la petroquímica y tantas otras que sacan tajada de nuestro final. Un panorama oscuro por el que surgen algunos rayos de esa esperanza que el astro rey sigue proyectando en nuestras vidas.

Una historia que corre en paralelo con el saboteo constante por parte de la industria automovilística y tantas otras que sacan tajada de nuestro final

Algunas obviedades sobre el sol y al aire: se dan en todos los lugares del mundo, por lo que podrían ser aprovechados en casi cualquier lugar de la Tierra. Algunas cosas menos obvias: su uso cambiaría la distribución de la riqueza entre el Sur y el Norte Global. Las naciones más cercanas al ecuador se convertirían en las más capaces de generar y exportar su energía y cambiar el flujo de capitales en nuestro planeta.

En Pakistán, sus habitantes son capaces de generar en un año un tercio de la capacidad de la red eléctrica del país y Australia oferta tres horas de electricidad gratis tras la proliferación de placas. De seguir esta tendencia, McKibben no descarta que el verdadero cambio geoeconómico de este siglo se dé gracias al sol y al aire.

Al final del siglo, aproximadamente una tercera parte del planeta se encontrará fuera de "un nicho climático habitable"

Un cambio mucho más positivo que el que afectará a las regiones habitables de la Tierra si no remediamos esto. El Informe sobre el Estado del Clima 2024 ponía sobre la mesa datos preocupantes como que, para el final del siglo, aproximadamente una tercera parte de los habitantes del planeta se encontrarán fuera de "un nicho climático habitable". Un escenario que provocará migraciones masivas y sin precedente de millones de personas.

When the sun hits

En los últimos 20 años la energía solar ha sufrido una revolución. Instalamos 244 gigavatios cada seis meses, una cifra sin precedentes que no deja de aumentar. Si el 40% de los desplazamientos que se dan en el comercio internacional mueven combustibles fósiles, el paso a la solar podría distribuir la energía sin necesidad de desplazarla en cargueros, solo moviéndose por el cielo a lo largo del día.

El 40% de los desplazamientos que se dan en el comercio internacional mueven combustibles fósiles

Sin mencionar que cualquier central nuclear o convencional tiene un periodo de construcción de 5 a 11 años que resultará siempre más costoso que una instalación fotovoltaica. En 2020, China se propuso producir 1.200 gigavatios de energía limpia para 2030 y en 2024 ya lo había conseguido por la facilidad logística y su bajo precio de fabricación.

Podríamos listar todas y cada una de las razones que McKibben aporta a lo largo de Aquí llega el sol, pero son demasiadas y mucho mejor fundamentadas de su puño letra. Razón por la que su newsletter semanal sobre medio ambiente es la más leída en el ámbito ecologista.

Quizás el único libro que se publica este año con una visión de la tecnología más esperanzadora que apocalíptica

Es inevitable sentir una sensación de incertidumbre, de que nos llevan mintiendo mucho más tiempo del que pensamos sobre las posibilidades de las energías renovables. Quizás este sea el único libro que se publica este año con una visión de la tecnología más esperanzadora que apocalíptica.

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