
Camilla Läckberg
Traductora: Carmen Montes Cano
Editorial: Planeta
Año de publicación: 2026
Ya no cantamos a los muertos. Eso de las plañideras ya no se lleva. Para llorarle a los muertos, ya estamos los que vamos al entierro. La tradición de estas mujeres que se lamentaban de forma teatral en los entierros se ha olvidado y las nuevas generaciones no saben ni lo que significa la palabra.
Ya no cantamos a los muertos. Eso de las plañideras ya no se lleva
Si recuperásemos esta figura hoy en día, además de hacernos trending topic por lo extraño del suceso, nos saldrían haters que echarían nuestra reputación abajo porque ¿para qué gastar ese dinero en amplificar el sufrimiento?
Camilla Läckberg llevaba cuatro años sin escribir sobre muertos y asesinos. Y ahora ha vuelto cantándoles. En su nueva novela la figura de la plañidera tiene valor, todo lo que podría tener alguien que canta a los muertos en una historia en la que el cadáver ha tardado treinta años en aparecer.
Una novela que parte de lo cotidiano
Este thriller es la prueba fehaciente de por qué Läckberg se ha consagrado como una de las escritoras más relevantes de novela policiaca. Y es que El llanto de los muertos no es una novela aislada, se trata de la entrega número doce de la saga Los crímenes de Fjällbacka. Un universo policial tan exitoso que incluso llegó a convertirse en serie.
Esta nueva entrega es una de esas historias que consiguen engancharte sin darte cuenta. La trama parte de lo más cotidiano de las familias de un pueblo. Un lugar tranquilo en el que todos parecen estar conectados por algún lazo que la escritora sabe tejer con mucha facilidad para que, a pesar del gran número de personajes que construyen la trama, no te pierdas.
Cada pequeño detalle cuenta, y es importante recordarlo
Poco a poco nos descubre un nombre que todos parecen recordar, pero en el que nadie se atreve a indagar más allá de alguna mención pasajera: Sofie. De forma sutil nos introduce en su desaparición treinta años atrás y, tras un hecho insólito, todo cambia cuando una investigación que nunca llevó a esclarecer nada vuelve a abrirse en el presente.
A partir de ahí, Läckberg va construyendo el misterio poco a poco, sin darte toda la información de golpe, pero sin desesperarte con historias accesorias que nada tienen que ver con el hecho central de la trama. Cada pequeño detalle cuenta, y es importante recordarlo porque unos capítulos más tarde enlazarás ese hecho con otro que poco a poco te acerca al misterio de Sofie.
Esto es algo que he resaltado al recomendar el libro a conocidos —sí, ya lo he recomendado—. Läckberg va dejando pistas constantemente, pero muchas veces esas pistas parecen contradecir lo que pensabas que podría haber ocurrido. Cuando crees que empiezas a entender quién puede estar detrás de todo, aparece un nuevo detalle que vuelve a cambiarlo.
Suspense hasta el último capítulo
La autora logra mantener el suspense sin necesidad de que ocurran grandes cosas en cada página. Hay escenas cotidianas, conversaciones, recuerdos y personajes que parecen secundarios, pero que poco a poco empiezan a tener importancia. Es especialmente reseñable cómo mezcla la investigación policial con la vida personal de los personajes, haciendo que el misterio no parezca algo aislado, sino que esté conectado con sus relaciones y con el pasado.
La autora consigue transportarte a un auténtico despacho policial
Desde las mejores amigas de Sofie, Magdalena y Ellen, hasta las familias de estas. La complicada historia de Magdalena y una madre que nunca supo hacer de madre, amores pasados que se reavivan con los años o el hermanastro de Sofie y el lado oscuro que se revela con pequeños detalles.
Cada pequeña contradicción parece relevante hasta que otro hecho sale a la luz y la investigación que habías hecho en tu cabeza se desmorona. Con este libro Läckberg consigue transportarte a un auténtico despacho policial. Tú eres quien avanza en la investigación y ella te proporciona las pistas en cada página.
Un libro en el que tú eres el detective
No hace falta ser un lector frecuente de este tipo de género para acabar irremediablemente enganchado a esta novela. Creo que lo que hace que El llanto de los muertos funcione es la manera en la que Läckberg consigue ocultarte lo que ocurrió realmente con Sofie para que quieras seguir leyendo. Cada esquina guarda una sorpresa. Cuando crees estar cerca de adivinar qué pasó, otro camino se abre.
No es simplemente saber quién es el culpable, sino intentar encajar todas las piezas
No es simplemente saber quién es el culpable, sino intentar encajar todas las piezas que la autora va dejando por el camino. Y cuando parece que ya tienes la respuesta, te hace dudar de nuevo. La historia tiene misterio, secretos del pasado y una autora que sabe jugar muy bien con la información que nos da a los lectores.
Este libro es un buen recordatorio de que no hace falta cantar a los muertos para que su recuerdo siga vivo dentro de cada uno, incluso en aquellos que desearían no tenerlo.
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