
Traductora: Mar García Puig
Editorial: AdN Editorial
Fecha de publicación original: abril de 2026
El fenómeno tradwife se ha extendido en las redes en los últimos años. Influencers que promueven una forma de vida tradicional y adoptan roles de una vida de siglos pasados, en la que su prioridad es el cuidado de la casa y de los hijos. En Yesteryear, Caro Claire Burke propone una premisa irresistible: ¿y si una de estas mujeres tuviera que vivir en 1855?
Influencers que promueven una forma de vida tradicional y adoptan roles de una vida de siglos pasados
Una novela tan adictiva que Hollywood adquirió sus derechos antes incluso de su publicación. El esperado debut literario de Caro Claire Burke llegará a la gran pantalla con Anne Hathaway como protagonista.
La vida en el rancho
Cualquiera puede abrir su móvil, meterse en Instagram y ver su vida. Unos hijos preciosos y obedientes que disfrutan de la naturaleza en su rancho, animales que viven en libertad y un marido que cultiva verduras ecológicas en el huerto. Todo sucede en el tradicional rancho 'Los Viejos Tiempos', un escenario idílico que millones de personas admiran a través de sus pantallas.
Sus posts se llenan de comentarios: "¿Cómo puede hacerlo todo ella sola?"
En su cuenta, cada día aparece un vídeo nuevo, puede ser una receta original para hacer un bizcocho sin aditivos o un repaso por los nuevos lanzamientos de menaje del hogar y decoración, de su lujosa marca. Y por supuesto ella, Natalie Heller Mills. Se define como la esposa perfecta, la mujer ideal y la matriarca modelo de cualquier familia tradicional estadounidense. Sus posts se llenan de comentarios: "¿Cómo puede hacerlo todo ella sola?".
La Natalie offline
Pero cuando los focos se apagan y su asistente le da al botón rojo para dejar de grabar, todo cambia. La Natalie offline suelta el delantal, y sus más de veinte trabajadores hacen el resto. Mientras, ella repasa esos comentarios y mensajes de sus redes sociales. No todos son buenos, también llegan los de las ‘mujeres enfadadas’, como ella las denomina. Mujeres que cuestionan su discurso, la señalan como una tradwife y hablan de feminismo.
La Natalie 'offline' suelta el delantal, y sus más de veinte trabajadores hacen el resto
Hasta que un día, al despertar, parece que en la cama de Natalie hace un poco más de frío. Y rápido se da cuenta de que esa no es su cama, que ese no es su suelo de tarima encargado a medida y que esa, bajo ningún concepto, es su casa. En el salón ve a unos niños que la llaman mamá, que se parecen a sus pequeños, pero que no son ellos.
La confirmación llega cuando se fija en una inscripción en la que pone la fecha, 1855. Natalie tendrá que vivir exactamente como presume hacerlo ante sus seguidores. Sin filtros, ni niñeras, ni supermercados.
Una premisa adictiva
Yesteryear está narrada con un ritmo ágil y cinematográfico que convierte sus páginas en una lectura adictiva. Pero bajo esa trama también hay una crítica a la obsesión por proyectar una imagen inalcanzable. De la mano de Natalie, vemos, paso a paso, cómo se va deshaciendo esa imagen. Burke expone el espejismo de influencers como ella que idealizan el estilo de vida tradicional.
Una crítica a la obsesión por proyectar una imagen inalcanzable
Una reflexión sobre la autenticidad, la identidad y el precio de convertir tu vida en un escaparate.
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