¿Cuánto tiempo usa usted el móvil? ¿Lo hace por necesidad o por puro aburrimiento? ¿Estamos dando ejemplo a las futuras generaciones? "Los grandes programadores de Silicon Valley llevan a sus hijos a colegios donde no hay pantallas", señala la psiquiatra Marian Rojas-Estapé, autora de ‘Cómo hacer que te pasen cosas buenas’ (Espasa, 2018). "Me recuerda mucho al concepto de las mafias y la droga. Su principal mandamiento es no consumir, que lo hagan los demás".

La autora hace un llamamiento a los padres, a los educadores, a los gobiernos y las propias empresas tecnológicas. Aunque sea "una utopía", es necesario "concienciar a la sociedad", dice. "Me preocupa que la gente, en el futuro, no sepa tratar a las personas de tú a tú en la vida real. Hoy en día tenemos muchos seguidores virtuales, pero en la sociedad hay muchísima sensación de soledad".

"Los grandes programadores de Silicon Valley llevan a sus hijos a colegios donde no hay pantallas"

La Academia Americana de Pediatría ha lanzado una serie de recomendaciones sobre el uso del móvil. De 0 a 2 años, completamente desaconsejado. De 2 a 5, regulado con los padres delante. A partir de los 5, siempre en zonas comunes, que haya naturaleza, deporte… "A los niños se les da mejor jugar a través de una pantalla que con un amigo".

Si no tomamos medidas, si los niños siguen recibiendo "gratificaciones instantáneas, chispazos de dopamina", las generaciones futuras tendrán "una nula tolerancia a la frustración, lo que genera tristeza y vacío interior", asegura Marian Rojas-Estapé.

Nuestro cerebro busca la satisfacción instantánea

Estas consecuencias ya las sufrimos los adultos. En la corteza prefrontal, una parte de nuestro cerebro, "se encuentra la toma de decisiones, la concentración". Una zona que cada vez funciona peor debido en parte a las pantallas que nos rodean: "Los psiquiatras alemanes lo llaman 'demencia digital' porque cada vez somos más impacientes, nos cuesta más prestar atención a los que ocurre en nuestro entorno", asegura la autora.

Vivimos a base de estímulos externos, nuestro cerebro se ha acostumbrado a buscar la satisfacción instantánea y, para ello, recurrimos a nuestros móviles. "Nos hemos convertido en drogodependientes emocionales", dice Rojas-Estapé. "Es una sociedad donde el sistema de recompensa está hiperactivado. Es decir, quiero algo y lo consigo, quiero sentir algo y lo consigo, me encuentro mal y me alivio mirando la pantalla, sea con pornografía, comprando o entrando a una red social".

"Nos hemos convertido en drogodependientes emocionales"

Estas acciones generan dopamina, la hormona del placer. "Es buena, pero acaba generando un gran vacío". La psiquiatra apunta a la tecnología y, en particular, a las redes sociales. "Las aplicaciones están diseñadas para ser adictivas", asegura. Y añade: "Internet nació para ayudar a las personas, pero a día de hoy la tecnología está enfocada a que algunas empresas ganen mucho dinero. Hemos cambiado la economía tradicional por la economía de la atención, el objetivo es mantener al usuario el mayor tiempo posible delante de una pantalla".

El grave problema del estrés digital y laboral

Según el INE, alrededor del 60% de los españoles sufre algún tipo de estrés en el entorno laboral, una situación que acaba afectando al ámbito personal y familiar. "La exigencia es cada vez mayor y la gestión muchas veces es terrible". La escritora asegura que lo importante es identificar qué es lo que nos estresa para después abordar el problema, buscar soluciones y aprender a gestionarlo.

"Hay que identificar qué es lo que nos estresa para aprender a gestionarlo"

Ese estrés se ha normalizado en una sociedad cada vez más precarizada y, por muchas medidas que tomemos, hay aspectos que escapan de nuestro control: el sueldo, los horarios, la conciliación… "Cuando te preocupas por tus empleados la empresa funciona mejor, la gente rinde más", dice Marian Rojas-Estapé¸ que coincide en que las compañías deben jugar un papel importante: "Espero que en unos años todas tengan departamentos dedicados a cuidar a sus empleados, porque si no la sociedad se va a romper".

El libro más vendido del año, un manual para entendernos

En 'Cómo hacer que te pasen cosas buenas', la autora explica cómo eliminar el cortisol (la hormona del estrés). Podemos encontrar el libro en la sección de autoayuda, un género siempre discutido y del que la psiquiatra se distancia: "Hay una obsesión por ser felices, es como una dictadura de la felicidad. Este no es un libro de autoayuda que dé pautas para tener una vida mejor, es un libro que te ayuda a entenderte", dice. "Considero que es más bien un ensayo, un libro que explica la parte neurocientífica de nuestro comportamiento".

"Hay una obsesión por ser felices, es como una dictadura de la felicidad"

Cuenta que fueron sus pacientes los que la animaron a escribir el libro. Lo publicó sin hacer ninguna promoción y, de repente, "se empezó a vender solo". Tanto, que se ha convertido en el libro más vendido en España en lo que va de año.

Cada vez son más las personas que acuden a este tipo de lecturas o a internet en busca de soluciones. "Si te ves tristón, apático, hay buenos libros que te pueden orientar. Pero si sientes que tu vida no tiene solución, es importante pedir ayuda a un profesional", asegura Rojas-Estapé.