Los campesinos sumerios hacían una gran hoguera y pedían que los malos espíritus fueran expulsados de la cosecha. Los egipcios, por su parte llevaban a cabo un ritual parecido para venerar al dios Apis de la fertilidad. Ambas celebraciones se desarrollaban en la época de invierno.

Óleo de Lingelbach 'Carnaval en Roma' | Imagen de dominio público

Tanto griegos como romanos continuaron con esta tradición, los primeros en honor al dios Dioniso, y los segundos a Baco. En ambas culturas es el dios del vino y la fertilidad. Es en este momento cuando las bacanales ganan popularidad, esas famosas fiestas donde predominaban los excesos de vino, comida y sexuales.

Algunos historiadores han llegado a relacionar los carnavales con las celebraciones romanas de Saturnalia, un banquete de invierno que con el cristianismo derivará en la Navidad, así como con las fiestas lupercales que fueron re convertidas en San Valentín. Estas celebraciones también eran bacanales que giraban en torno a los excesos, la fecundidad y la entrada en la edad adulta.

Se cree que fue en las festividades de la Antigua Roma cuando se empezase a extender el uso de las máscaras y ropajes diferentes con el fin de ocultar la identidad. De esta forma podían mantener el anonimato mientras disfrutaban de la libertad y los excesos.

Carnaval en Bolivia | Foto de CassandraW1 en Wikipedia. Licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic

Más adelante, en el siglo XV, los navegantes españoles y portugueses llevarían este festejo al continente americano donde se sigue celebrando por todo lo alto. Y es que los carnavales han quedado como una fiesta popular y que en muchos países se ha convertido en uno de sus principales atractivos turísticos y culturales.

A pesar de la evolución de los carnavales, muchos etnólogos afirman que se puede encontrar en ellos vestigios de antiguas fiestas y culturas pasadas, tales como las bacanales griegas y romanas, las fiestas andinas prehispánicas o culturas afroamericanas.

Carnaval | Pixabay

Tras este repaso por la historia de los carnavales solo nos queda hablar del significado de la propia palabra. Y de nuevo hay muchas teorías y muy dispares, una de ellas es la del historiador Jacob Burckhardt, que defendió en el siglo XV que la palabra “carnaval” procedía de “carrus navalis”, expresión latina empleada para nombrar a una procesión de máscaras en honor a la diosa Isis, y en la que se lanzaba un navío al mar con ofrendas florares.

Seguro que más de una persona encuentra inspiración para su disfraz de carnaval en la propia historia de la celebración.