SEGÚN UN ESTUDIO
La sacarosa alivia la sensación de dolor en recién nacidos durante punciones hospitalarias
Un análisis de la organización Cochrane respalda el uso de pequeñas dosis de solución azucarada para reducir el dolor en bebés sometidos a extracciones de sangre. El estudio ha revisado 29 ensayos clínicos con más de 2.700 prematuros y nacidos a término.

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Una nueva revisión Cochrane confirma que la sacarosa o azúcar puede ayudar a aliviar el dolor de los recién nacidos durante procedimientos hospitalarios habituales, como la extracción de sangre, habitualmente para su análisis.
Los recién nacidos, especialmente los bebés prematuros que están en unidades de cuidados intensivos neonatales, pasan por numerosos procedimientos dolorosos. Debido a que sus sistemas de regulación del dolor todavía son inmaduros, pueden experimentar estos procedimientos intensamente. Es importante prevenir y tratar el dolor producido por estas intervenciones en los recién nacidos hospitalizados, ya que el dolor repetido no tratado se ha asociado en algunos estudios con alteraciones en el crecimiento y en el desarrollo neurológico.
Durante décadas se han utilizado intervenciones económicas y accesibles como la solución de azúcar dulce que se coloca en la boca del recién nacido poco antes de los procedimientos con aguja. Sin embargo, las evidencias específicas de algunos procedimientos, como la venopunción, han sido limitadas.
A pesar de que varias guías recomiendan sacarosa para el alivio del dolor del procedimiento en lactantes, su uso en ámbitos clínicos sigue siendo esporádico.
Intervención segura y barata
La nueva revisión examinó 29 ensayos clínicos con más de 2.700 bebés prematuros y a término sometidos a venopunción en el hospital. La revisión encontró que es probable que la sacarosa alivie el dolor durante e inmediatamente después del pinchazo en comparación con ningún tratamiento, agua o atención habitual. Los resultados también sugieren que la sacarosa funciona especialmente bien cuando se combina con succión no nutritiva, como un chupete.
Los resultados también sugieren que la sacarosa funciona especialmente bien cuando se combina con succión no nutritiva, como un chupete.
"Los recién nacidos pasan por procedimientos frecuentes con agujas en el hospital sin ninguna medida de consuelo o de alivio del dolor, aunque rara vez se somete a niños mayores y adultos a estos procedimientos sin atención del dolor", afirma Mariana Bueno, investigadora de la Universidad de Toronto y autora principal de la revisión.
"La evidencia muestra que una pequeña cantidad de sacarosa administrada justo antes del procedimiento es una manera sencilla, rápida y efectiva de aliviar ese dolor. Nuestra revisión ayuda a los médicos a aplicar esta evidencia con más seguridad y constancia en la práctica".
Ninguno de los estudios incluidos en la revisión informó de efectos secundarios inmediatos de la sacarosa cuando se utilizó en las pequeñas cantidades requeridas para el alivio del dolor. Sin embargo, los estudios se centraron en los efectos a corto plazo, y se necesitan más estudios de investigación para comprender cualquier posible efecto a largo plazo del uso repetido en bebés que pasan mucho tiempo en la atención neonatal.
"Los padres pueden sorprenderse de que algo tan simple como unas gotas de solución azucarada pueden marcar una diferencia real en la comodidad de su bebé durante los análisis de sangre", señala la coautora Ligyana Candido, de la Universidad de Ottawa. "Se trata de una intervención segura y económica que actúa en cuestión de minutos, y puede ser especialmente útil cuando no es posible utilizar otros métodos de consuelo como el contacto piel con piel o la lactancia materna".
Tratada como otros medicamentos
Aunque el uso de la sacarosa está ya muy extendido en las unidades neonatales, los investigadores observaron una considerable variación en cómo se administra, incluidas diferencias de dosis y momentos de administración.
"Lo que llamó la atención al hacer esta revisión fue la gran variación en cómo se dio la sacarosa a los recién nacidos", añade Bueno. Los autores sugieren que los resultados pueden ayudar a fundamentar protocolos clínicos más claros y una práctica más acorde.
También destaca que la sacarosa se debe utilizar deliberadamente para los procedimientos dolorosos y documentarse adecuadamente, en lugar de administrarse de forma sistemática para calmar a un bebé que llora.
"Para garantizar la seguridad y la constancia clínica, la sacarosa debe administrarse bajo protocolos formales de medicación que definan el momento y la dosis concretos para los procedimientos dolorosos", afirma el coautor Jiale Hu, de la Virginia Commonwealth University.
Los autores de la revisión añaden que los estudios de investigación futuros se deben centrar en comparar medidas de consuelo efectivas como el contacto piel con piel, la lactancia materna y la sacarosa entre sí, en lugar de continuar comparándolas con ningún tratamiento, y en comprender cualquier posible efecto a largo plazo del uso repetido en bebés que pasan mucho tiempo en la atención neonatal.
Referencia: "Sucrose analgesia for venepuncture in neonates". Revisión Cochrane, 2026.
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