Un equipo de expertos del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER), liderado por Aurora Pujol, profesora ICREA, ha descubierto una nueva enfermedad infantil que afecta a la sustancia blanca del cerebro (mielina) y que lleva a una discapacidad grave y la muerte en algunos casos. El trabajo ha sido publicado en el Journal of Clinical Investigation.

El gen que causa la leucodistrofia infantil se llama DEGS1 y ha sido identificado mediante la secuenciación del exoma completo (WES) de 19 pacientes en todo el mundo, incluyendo China, Irán, Marruecos, Estados Unidos y Francia.

“La rápida recopilación de casos en esta enfermedad ultrarrara ha sido posible gracias a la colaboración con los centros de referencia para leucodistrofias de Francia y de Baltimore, así como a la plataforma de intercambio de información genómica GeneMatcher”, comenta Pujol.

DEGS1 es un enzima del metabolismo de lípidos cuya función es transformar las dihidroceramidas en ceramidas, centro neurálgico para el funcionamiento cerebral.

De hecho, los defectos en otros enzimas próximos de la misma vía causan enfermedades raras similares como la enfermedad de Krabbe o la leucodistrofia metacromática, que también afectan a la mielina.

Transferencia a ensayos clínicos

Los investigadores generaron un modelo de pez cebra deficiente en DEGS1, que presentó dificultades locomotoras, pérdida de células formadoras de mielina (oligodendrocitos) y desequilibrios en la vía de las ceramidas. Estos defectos se corrigieron con fingolimod, un fármaco utilizado para la esclerosis múltiple que modula esta vía metabólica.

“Estos resultados facilitan el camino para su transferencia a ensayos clínicos, ilustrando el impacto transformador de la genómica clínica y funcional en la secuencia del diagnóstico al tratamiento”, concluye Pujol.

Referencia bibliográfica:

Aurora Pujol et al.: Loss of the sphingolipid desaturase DEGS1 causes hypomyelinating leukodystrophy. J Clin Invest. 2019.

La investigación ha sido financiada por La Marató de TV3, el Instituto de Salud Carlos III (FIS), la Fundación Hesperia, el CIBERER y ELA-España.