La ansiedad es un trastorno mental que afecta a una gran parte de la población en la actualidad. En 2011 perjudicaba a más de 61 millones de personas en Europa por lo que entender este tipo de trastornos es un objetivo común entre profesionales de la psicología de las esferas clínica y académica para poder aplicar tratamientos más adecuados.

Dos características específicas definen al Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG): una preocupación excesiva y una respuesta intensa de ansiedad que provoca malestar emocional. Esto da lugar a síntomas como fatiga, problemas para conciliar el sueño o irritabilidad.

Para encontrar mecanismos que explican el TAG, la investigadora del departamento de Psicología de la Universidad de Córdoba, Esperanza García Sancho, junto con investigadores de las universidades de Málaga y Complutense de Madrid, han analizado las creencias metacognitivas y la desregulación emocional como variables psicológicas para explicar de manera más certera el camino específico que lleva a que una persona desarrolle ansiedad.

Las creencias metacognitivas son las que una persona tiene sobre sus propios procesos mentales. Si, por ejemplo, una persona es consciente de que está preocupada, considera esa preocupación como algo positivo y útil que le sirve para estar alerta, está teniendo creencias metacognitivas positivas.

 Sin embargo, el límite es difuso y el nivel de preocupación puede aumentar y convertirse en algo negativo, por lo que una persona podría considerar que esa preocupación es dañina y difícil de controlar. Es entonces cuando la persona comienza a activar creencias metacognitivas negativas, considerando esa preocupación como negativa para sí misma. La otra variable estudiada, la desregulación emocional, implica una dificultad a la hora de gestionar las emociones. Estas dos vías de estudio se han estudiado por separado para explicar el trastorno.

Mayor preocupación y ansiedad

En el estudio, ambas variables se integran para ver cómo están relacionadas en la persona que sufre TAG y cómo explican los síntomas de preocupación y ansiedad del trastorno.Tras analizar una muestra de más de 700 personas, se determinó que las creencias metacognitivas están estrechamente relacionadas con la preocupación, pero también tienen influencia en los síntomas más asociados a la ansiedad, es decir, las creencias metacognitivas estarían incidiendo en los dos aspectos esenciales del TAG, preocupación y malestar emocional.

Pero la variable de desregulación emocional está más relacionada con la respuesta de ansiedad y no tanto con la preocupación. La investigación tiene un alto componente de transferencia ya que conocer la vía por la que viene el TAG permite realizar una mejor evaluación del trastorno y diseñar un tratamiento más adecuado a cada paciente.

Así, si se detecta que la persona que sufre TAG tiene un mayor nivel de preocupación, desde la psicología clínica se podrá optar por una terapia más centrada en las creencias metacognitivas, ya que el estudio revela la relación entre la preocupación y estas creencias.

 Si, por el contrario se muestran más síntomas de emoción de ansiedad, el tratamiento podrá estar más centrado en la vía de la regulación emocional. Este tipo de evaluaciones e intervenciones de estas variables se evalúan y trabajan también en el Servicio de Atención Psicológica de la UCO, un servicio gratuito para la comunidad universitaria.

Referencia bibliográfica:

Salguero, J.M., Ramos-Cejudo, J. &García-Sancho, E. J (2019). "Metacognitive Beliefs and Emotional Dysregulation Have a Specific Contribution on Worry and the Emotional Symptoms of Generalized Anxiety Disorder". Cognitive Therapy 12: 179. https://doi.org/10.1007/s41811-019-00048-4