Las apariencias engañan. Lo hemos podido comprobar en multitud de ocasiones. Normalmente lo achacamos a las malas pasadas que, de cuando en cuando, nos juega nuestro sentido de la vista, pero no siempre es cuestión de cómo vemos o de las cosas que dejamos de ver.

Influyen otros muchos factores. No hay más que mirar al cielo y comprobar la distancia entre las estrellas. Desde nuestra posición sobre la Tierra, parece que se encuentran a escasos centímetros, cuando en realidad están separadas por millones de años luz.

Y no es necesario irse tan lejos. Basta con intentar tomar una foto con tu smartphone y que, en el instante en que la cámara capta el objeto, un mensaje de WhatsApp, una llamada o una notificación de Twitter hagan que tu teléfono vibre. El resultado será tan alucinante como desconcertante. Si no que se lo digan al autor de la foto que ilustra este artículo. Justo en el momento en que iba a captar esta toma de la ciudad de Chicago, su móvil vibró y convirtió los imponente rascacielos de la ciudad en figuras inestables.

Pero esto no es nada novedoso. De hecho, aunque no nos percatemos, ocurre en nuestro día a día con mucha frecuencia. Da igual que se mueva la cámara o el objeto que queremos fotografiar. El resultado será el mismo. En Youtube hay decenas de vídeos en los que se muestra de forma evidente este efecto. Por ejemplo, al filmar cómo vibran las cuerdas de una guitarra.

Es lo que se conoce como efecto gelatina o efecto ‘rolling shutter'. Lo que ocurre es que las cámaras digitales que habitualmente utilizamos, ya sea una reflex o la que incorporan nuestros móviles o tabletas, no captan la imagen de una forma instantánea. Es decir, no capturan al mismo tiempo todos los elementos que componen aquello que queremos retratar. De la misma forma que nosotros a la hora de leer un texto empezamos por el principio de la página y continuamos hasta el final, las cámaras empiezan a recoger la información de arriba hacia abajo.

Avioneta

Así, ya sea porque la cámara se mueva o porque alguna parte de lo que queremos captar cambie de lugar, se producirá una distorsión: la información que intentamos captar se modifica al tiempo que intentamos capturar el momento. En el caso de las hélices del motor de un avión, que estan en constante movimiento, podemos apreciar claramente el efecto 'rolling shutter'.

Otro de los factores que interviene es la calidad de la cámara que utilicemos. Si empleamos una barata, de andar por casa, el 'efecto gelatina' será más pronunciado.

No obstante, como no hay mal que por bien no venga, ya hay quien se ha puesto manos a la obra para sacar partido a este desconcertante efecto. Los creadores de la aplicación Horizon, que nos permite que todos nuestros vídeos e imágenes aparezcan encuadrados en horizontal independientemente de la posición en que se encuentre nuestro móvil, han querido ir más allá.

Para poner a prueba su aplicación, colocaron su smartphone en la rueda de un coche y comenzaron a filmar mientras el vehículo estaba en marcha. La cámara del dispositivo cambiaba de ubicación al tiempo que grababa, de forma que ocurría lo mismo que sucedía en la foto de Chicago que encabeza este artículo: las líneas rectas dejaban paso a las formas onduladas. Como si las farolas fueran de gelatina y moviésemos el plato.

El resultado es sumamente llamativo. Si a partir de ahora quieres dar un toque diferente a tus instantáneas y sorprender con ellas, puedes descargarte algunas de las aplicaciones que están disponibles tanto en la Apple Store como en Google Play Store que permiten conseguir el efecto ‘rolling shutter’. Es más, si tienes un iPhone, puedes aprovechar la vibración de tu dispositivo para que, en lugar de que el movimiento de una llamada inesperada te arruine una foto, puedas usarlo de forma voluntaria para hacer panorámicas de 360 grados ¿Ves? Si es que no hay mal que por bien no venga.