Lo cierto es que el ejercicio de imaginación que han llevado a cabo con esta especie de iPhone mini es de los que sorprenden a quienes lo ven, por lo trabajado que está y la sensación que nos queda al verlo de que sería completamente funcional. ¿O acaso no os gustaría tener en el bolsillo un dispositivo que conjugada los avisos de llamadas y mensajes con una cámara de fotos potente y que todo eso ocupara apenas unos centímetros?

El único inconveniente que tiene este diseño es que el mercado no parece ir en esa dirección, ya que con cada nueva generación de teléfonos que aterrizan en las tiendas, la tendencia es la de ir hacia arriba, ser cada vez más grande y voluminoso con más y más pulgadas de pantalla. Por lo que esta idea desarrollada por Louis Berger podríamos considerarla como una rara avis dentro de lo que se lleva actualmente en el sector de la telefonía móvil.

Como un mosaico pequeño, pero muy útil

Este dispositivo que podéis ver en las imágenes que tenéis más abajo se llama Mosaic, y es justo lo que parece. Un teléfono que recuerda a las formas de los terminales de Apple y cuyas superficies de pantalla ofrecen una cuidada escena tipo iOS, con los mismos elementos que nos invitan a pensar en su interface y de los que se inspira claramente a lo largo de todos los render.

La idea marcada por el diseñador es clara: no nos hacen falta todas las funciones que tienen actualmente los teléfonos móviles y podemos quedarnos con las más importantes, que podrían ser las llamadas de teléfono, los mensajes, la fotografía y escuchar música. Todo lo demás es accesorio y secundario y queda bien claro con cada variante de estos diseños de Mosaic.

Es más, Mosaic no solo reduce el tamaño del teléfono móvil a la mínima expresión, sino que imagina elementos modulares que permitirían utilizarlo de maneras increíblemente novedosas. Este mini dispositivo, que es cámara pro un lado, y pantalla táctil por el otro, podríamos llevarlo en cualquier sitio, y no necesariamente en los bolsillos del pantalón. Una idea que no está mal del todo tirada y que lo mismo alguna compañía podría sentirse atraída por llevar a la práctica.

Entre las muchas formas en las que el diseñador imagina estos smartphones minis, está la de vestirlos, como elementos de nuestro outfit diario, ya sea como complementos o como parte de algunas prendas. Ahí tenéis colgantes, pulseras, clips y todo tipo de objetos en los que se pueden insertar gracias a un sistema de fundas intercambiables que vamos modificando según las necesidades de nuestra agenda privada y profesional.

Echadle un vistazo a estos diseños, y a otros muchos que han ido trascendiendo en los últimos días, porque algunos merecen realmente la pena de ser contemplados por su cuidada belleza. Eso sí, veremos si desde Apple, tan propensos siempre a estas cosas, ven viable un dispositivo iOS con funciones recortadas como en tiempos fueron los iPod Shuffle, que disponían de un tamaño tan pequeño que no cabía siquiera la pantalla. Aunque eran otros tiempos.