Acciones cotidianas que antes se realizaban de forma automática, como caminar o coordinar los movimientos de brazos y piernas, pueden convertirse en tareas complejas que requieren meses o incluso años de rehabilitación.

Nuevo estudio

En este contexto, una nueva línea de investigación apunta a los ultrasonidos de alta precisión como una posible herramienta para acelerar la recuperación motora después de un ictus. Se trata de una tecnología externa, indolora y no invasiva que está despertando un creciente interés en el ámbito de la neurología. Según investigadores de la Universidad de Yanshan, en China, la estimulación transcraneal por ultrasonidos (ETS) podría contribuir a mejorar la coordinación motora en pacientes que han sufrido un ictus. Aunque sus mecanismos de acción todavía no se conocen por completo, los científicos han dado un paso más para comprender cómo actúa esta técnica sobre el cerebro. Los resultados de esta investigación han sido publicados recientemente en la revista científica JNeurosci. El estudio, liderado por Yi Yuan y su equipo, utilizó un modelo de ratón con ictus isquémico para analizar de qué manera la estimulación mediante ultrasonidos interactúa con las áreas cerebrales responsables del movimiento.

Durante el trabajo, los investigadores monitorizaron la actividad de la corteza cerebral mientras los animales caminaban. Esta región del cerebro desempeña un papel fundamental en el control de los movimientos y suele verse afectada tras un accidente cerebrovascular. A lo largo de una semana, los científicos aplicaron ultrasonidos transcraneales sobre las zonas cerebrales dañadas por el ictus. Tras este periodo de tratamiento, observaron una mejora en la marcha de los animales, así como una recuperación de la comunicación entre distintas redes cerebrales corticales implicadas en el control motor.

Futuras investigaciones

Los investigadores comprobaron además que la restauración de estas conexiones cerebrales estaba directamente relacionada con las mejoras observadas en el comportamiento y en la capacidad de movimiento de los ratones. Este hallazgo sugiere que los ultrasonidos podrían actuar favoreciendo la reorganización de las redes neuronales alteradas tras el accidente cerebrovascular. Aunque los resultados son todavía preliminares y proceden de modelos animales, los autores consideran que el estudio aporta información relevante sobre los mecanismos neuronales que podrían aprovecharse para mejorar la función motora después de un ictus.

Los expertos subrayan, no obstante, que serán necesarias nuevas investigaciones en modelos animales más avanzados antes de poder trasladar estos hallazgos a la práctica clínica. Aun así, la estimulación transcraneal por ultrasonidos se perfila como una de las estrategias más prometedoras para complementar los tratamientos de rehabilitación y ayudar a los pacientes a recuperar parte de la movilidad perdida tras un ictus.