El trabajo, basado en datos reales de práctica clínica, examina la afectación del sistema nervioso central (SNC) y compara los resultados clínicos entre distintos subtipos tumorales, revelando diferencias significativas.
Objetivo del estudio
Entre 2016 y 2019, el estudio analizó a 1.947 mujeres con cáncer de mama avanzado. De ellas, un 18 % desarrolló metástasis cerebrales. Dentro de este grupo, un 25 % ya presentaba afectación cerebral en el momento del diagnóstico de la enfermedad metastásica, mientras que el 75 % restante la desarrolló más adelante, durante la evolución del tumor. Uno de los datos más relevantes es la diferencia en supervivencia según cuándo aparecen estas metástasis. Las pacientes que ya tenían afectación del SNC al ser diagnosticadas de enfermedad avanzada mostraron una mediana de supervivencia de 26 meses.
En cambio, aquellas que desarrollaron metástasis cerebrales a lo largo del curso de la enfermedad tuvieron una supervivencia media de 9 meses desde la detección de la metástasis en el SNC. El análisis también confirma que no todos los tumores evolucionan igual. Los subtipos triple negativo (TN) y HER2+ son los que con mayor frecuencia progresan hacia el cerebro en fases tempranas. Las pacientes con cáncer de mama triple negativo fueron las que presentaron el peor pronóstico, con una supervivencia mediana de solo 6 meses tras el diagnóstico de metástasis cerebrales.
Terapias
El estudio también analiza cómo evolucionan otros subtipos de cáncer de mama frente a la afectación cerebral. Las pacientes con tumores HR+/HER2- muestran una progresión más lenta hacia el sistema nervioso central, mientras que las mujeres con tumores HER2+, pese a presentar una incidencia elevada de metástasis cerebrales, son las que registran las supervivencias más prolongadas tras el diagnóstico de estas lesiones, con medianas que oscilan entre 21 y 23 meses. Este dato refleja el impacto que están teniendo las terapias dirigidas disponibles en la actualidad.
Sara López‑Tarruella, oncóloga médica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y vicepresidenta de GEICAM, subraya la relevancia clínica de estos resultados. La especialista destaca que, en el registro nacional RegistEM, que recoge una fotografía actual del manejo del cáncer de mama avanzado en España, se observa que los tumores triple negativos y HER2 positivos son los que tienden a desarrollar metástasis cerebrales de forma más temprana. Estos hallazgos, añade, ponen de relieve la necesidad de impulsar estrategias de prevención y mejorar las opciones terapéuticas para abordar esta complicación.