En el reportaje participó Amalia Paniagua, que es jefa Asociada del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid, quien destaca que en esta época del año, en la que vuelve el frío, aunque la dieta sea también una fuente de vitamina D, es la minoritaria, siendo la principal fuente de esta vitamina la síntesis cutánea tras la exposición a la radiación ultravioleta. "En latitudes superiores a cuarenta, como en España, la radiación UVB no es suficiente para la síntesis cutánea de vitamina D durante los meses de otoño a primavera incluida. Factores como la edad, el fototipo de piel oscuro, el uso de ropa que cubre la piel, la obesidad, y el trabajo en interiores, o la institucionalización (ancianos en residencias) empeoran este descenso estacional", manifiesta Paniagua.

Fuentes de vitaminas en la dieta

Aquí recuerda Paniagua que entre las fuentes dietéticas de vitamina D se encontrarían: los pescados grasos o azules, los huevos, el hígado, y los alimentosfortificados, como los yogures, la leche, o las mantequillas/margarinas donde se indique la suplementación. "Estos alimentos son, además, ricos en calcio, como lo son los frutos secos, los albaricoques, los higos, y el brócoli; todos ellos muy importantes, junto con los alimentos ricos en vitamina D para la salud músculo-esquelética. Los lácteos fortificados pueden aportar entre 60-200 UI por ración. Su ingesta, no obstante, suele ser insuficiente para mantener los niveles adecuados sin exposición al sol, y en Europa no se fortifica sistemáticamente como en Estados Unidos", alerta.

Cuidado si no tenemos suficiente Vitamina D

Sobre las consecuencias que puede tener un déficit de vitamina D en la salud destaca la doctora Amalia Paniagua que las consecuencias sobre la salud más establecidas son los músculo-esqueléticos, es decir, los que se producen en la salud ósea: "Niveles <20 ng/mL que pueden producir osteomalacia (raquitismo); además de osteoporosis; y de un mayor riesgo de fracturas". Además, señala que existen ciertos indicios de que el déficit (cifras <25 nmol/L) que pueden asociarse a una mayor tendencia a las infecciones respiratorias y a la autoinmunidad, así como a otras enfermedades crónicas, como la prediabetes, donde aumenta el riesgo de progresión a diabetes. "También se ha debatido su relación con el estado de ánimo, con la depresión, o con la fatiga, pero los grandes estudios no demuestran beneficio de la suplementación en la población general; por el momento, los beneficios extraesqueléticos de la suplementación siguen siendo debatidos", manifiesta esta especialista de la Fundación Jiménez Díaz.

Entonces, ¿todos deberíamos tomar suplementos de vitamina D en invierno y otoño? La jefa asociada del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid explica que las principales guías, como la del National Academy of Medicine y la European Society for Clinical and Economic Aspects of Osteoporosis, Osteoarthritis and Musculoskeletal Diseases (ESCEO), recomiendan suplementarlo sobre todo a grupos de riesgo de esta carencia, y no de forma generalizada.

Así que los candidatos serían: los adultos mayores de 75 años, personas institucionalizadas, individuos con piel oscura, embarazadas, lactantes, quienes evitan la exposición solar, los pacientes con enfermedades digestivas que afecten a la absorción del calcio o de la vitamina D (celiaquía, cirugía bariátrica, "intestinos cortos"), y los que toman determinados medicamentos que afectan a su absorción (corticoides, antirretovirales, colestiramina o colestiol, orlistat, algunas estatinas, laxantes, etc...). ¿Es recomendable hacerse una analítica antes de empezar a tomar suplementos de vitamina D?, preguntamos a esta experta, descantado que antes de iniciar la suplementación es aconsejable realizar una medición de 25-hidroxivitamina D para calcular la dosis necesaria de suplementación en las personas con factores de riesgo, síntomas músculo-esqueléticos, o antecedentes de déficit. "En adultos sanos sin estos factores, la suplementación preventiva en otoño-invierno no requiere analítica previa", precisa.

Precauciones a tener en cuenta con la suplementación

Con todo ello, la doctora Paniagua mantiene que la sobredosificación de vitamina D puede ser perjudicial, causando hipercalcemia y toxicidad renal, con reducción del filtrado y, la posible aparición de litiasis (piedras en el riñón). A su vez, menciona que existen importantes cambios en este riesgo según el tipo de suplementación.