El hallazgo muestra cómo el bloqueo de esta proteína permite que el sistema inmunitario reconozca y ataque las células tumorales, dificultando tanto el crecimiento del tumor como la aparición de metástasis.
La investigación
El estudio, publicado en la revista científica Gut, se ha centrado en las llamadas células madre del cáncer, consideradas responsables del inicio del tumor, de su capacidad para propagarse a otros órganos y de la resistencia a muchos tratamientos. Los investigadores descubrieron que estas células utilizan una proteína denominada PGLYRP1 para protegerse de las defensas del organismo. Según los resultados de la investigación, cuando esta proteína es eliminada, el sistema inmunitario recupera su capacidad para identificar y destruir las células cancerosas. Además, se observó que el bloqueo de PGLYRP1 impide la formación del tumor primario y reduce la diseminación de células malignas que podrían dar lugar a metástasis.
Los científicos explican que las células tumorales aprovechan un mecanismo biológico que originalmente forma parte de la defensa natural frente a bacterias. PGLYRP1 comparte características con el factor de necrosis tumoral, una molécula que las células inmunitarias utilizan para eliminar células dañadas o anómalas. Sin embargo, las células madre del cáncer emplean esta proteína para bloquear esa señal y evitar ser destruidas. El descubrimiento ha llevado a los investigadores a trabajar ya en nuevas estrategias terapéuticas destinadas a bloquear o eliminar esta proteína. El objetivo es combinar estos futuros tratamientos con las terapias actuales para atacar simultáneamente distintos mecanismos que permiten la supervivencia del cáncer de páncreas.
Medio millón de casos
El cáncer de páncreas es uno de los tumores más agresivos y difíciles de tratar. En España afecta a más de 9.000 personas cada año y, a nivel mundial, se acerca al medio millón de casos anuales. Además, la mayoría de los tratamientos inmunoterapéuticos aprobados hasta la fecha no han logrado resultados significativos en este tipo de cáncer, lo que convierte a nuevas dianas terapéuticas como PGLYRP1 en una línea de investigación especialmente prometedora.
Los autores del trabajo consideran que comprender cómo las células tumorales manipulan los mecanismos naturales del organismo será clave para desarrollar tratamientos más eficaces en el futuro. En este sentido, el hallazgo aporta nuevas pistas sobre la relación entre el sistema inmunitario y el cáncer de páncreas, y abre la puerta al diseño de inmunoterapias dirigidas específicamente contra las células responsables de la progresión de la enfermedad.