El proyecto, financiado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), está dirigido por la cirujana Alejandra García Botella, del Hospital Clínico San Carlos y vicesecretaria de la Asociación Española de Cirugía (AEC), quien explica que el objetivo es ofrecer una alternativa a aquellos pacientes que actualmente no consiguen llegar a la intervención quirúrgica. Entre el 25 % y el 30 % de las personas con cáncer de colon desarrollan metástasis en el hígado, el órgano donde con mayor frecuencia se extiende este tipo de tumor, por delante del pulmón y del peritoneo.

El reto de conservar suficiente hígado sano

Uno de los principales obstáculos aparece cuando las metástasis afectan a varias zonas del hígado. En estos casos, la cirugía requiere extirpar una parte importante del órgano, por lo que es imprescindible que permanezca suficiente tejido sano para evitar una insuficiencia hepática. Aunque el hígado posee una gran capacidad de regeneración, esta tiene límites, especialmente en pacientes que han recibido quimioterapia. Actualmente existen diferentes estrategias para favorecer el crecimiento del hígado antes de la operación. La más utilizada es la embolización portal, una técnica que consiste en bloquear la vena porta para obligar a la parte sana del órgano a trabajar más y estimular así su crecimiento.

Según García Botella, únicamente entre un 10 % y un 15 % de los pacientes con cáncer de colon y metástasis hepáticas son candidatos a una resección curativa en el momento del diagnóstico. Sin tratamiento, su supervivencia a cinco años es inferior al 2 %. Sin embargo, cuando la cirugía consigue eliminar las metástasis, la supervivencia a cinco años aumenta hasta situarse entre el 40 % y el 60 %. A pesar de las técnicas actuales para aumentar el tamaño del hígado, alrededor del 20 % de los pacientes no logra alcanzar las condiciones necesarias para la intervención. En algunos casos la enfermedad progresa y aparecen nuevas metástasis, en otros, el hígado tarda demasiado en regenerarse, un proceso que normalmente requiere entre cuatro y seis semanas, aunque puede prolongarse si el órgano está muy dañado

Células madre para acelerar la regeneración

La investigadora recuerda que estudios previos han identificado que el hígado se regenera gracias a un tipo de células madre conocidas como CD133. A partir de este conocimiento, el equipo extraerá estas células de los propios pacientes, las seleccionará y las utilizará para favorecer la recuperación del órgano. El estudio contará con un grupo de control que recibirá el tratamiento habitual y otro grupo al que, además de la embolización, se le administrarán las células madre. El ensayo estará coordinado junto al jefe del Servicio de Farmacología y coordinador de la Unidad Multidisciplinar de Terapias Avanzadas del Hospital Clínico San Carlos, Emilio Vargas, y contará con la participación de seis hospitales de la Comunidad de Madrid.

La investigación parte además de un precedente desarrollado por el mismo equipo hace unos años. En aquella experiencia piloto, limitada a tres pacientes, el tratamiento consiguió el objetivo previsto en los tres casos, unos resultados que ahora se tratarán de confirmar en un ensayo de mayor tamaño para evaluar si esta estrategia puede aumentar las posibilidades de cirugía y, con ello, mejorar la supervivencia de las personas con metástasis hepáticas por cáncer de colon.