Los últimos datos de la sociedad médica revelan que España se sitúa un 5% por encima de la media del continente europeo en el consumo de tabaco y vapeadores entre la población adolescente. Esta tendencia se ve impulsada de forma directa por la proliferación de productos alternativos, tales como los cigarrillos electrónicos, el tabaco de liar y el tabaco intraoral, los cuales gozan de una alta aceptación en este grupo de edad.

Las estimaciones estadísticas de la encuesta ESTUDES reflejan que casi la mitad de los adolescentes españoles; un 49,5%, ha recurrido a los cigarrillos electrónicos en alguna ocasión a lo largo de su vida, mientras que un 27,1% confirma haberlos utilizado durante el último mes. Estas cifras contrastan con los baremos europeos, situados en el 44% y el 22% respectivamente. Los especialistas advierten de que la mediana de edad en la que los jóvenes se incorporan a este hábito se sitúa actualmente en los 14 años, actuando el vapeo como una clara puerta de entrada hacia el consumo de tabaco convencional.

Impacto clínico y daño pulmonar

Frente a la percepción de inocuidad que rodea a los nuevos dispositivos, la evidencia científica constata que el vapeo es capaz de inducir lesiones pulmonares graves en personas jóvenes que no presentaban patologías previas. Su acción lesiva afecta de manera específica a la vía aérea pequeña, la estructura anatómica donde se origina gran parte del daño respiratorio crónico. Reducir esta exposición resulta prioritario, dado que el tabaquismo continúa siendo la causa principal del cáncer de pulmón, estando el 80% de los diagnósticos de este tumor vinculados de forma directa con el contacto con el tabaco.

Para frenar esta tendencia, los oncólogos señalan que las reformas normativas en desarrollo deben priorizar medidas de gran impacto fiscal y disuasorio. Aunque la ampliación de los espacios libres de humo es una herramienta necesaria, los expertos sostienen que la estrategia más efectiva consiste en la elevación de los precios y, de forma particular, en la equiparación impositiva y de coste de los nuevos productos de vapeo con el tabaco tradicional para limitar su accesibilidad económica entre los menores.

Concienciación digital entre iguales

Con el objetivo de contrarrestar la presión social y el acceso a estos productos; que en ocasiones se produce de forma temprana a los 13 años, los propios estudiantes de secundaria han comenzado a movilizarse mediante plataformas digitales. A través de iniciativas de salud pública como el concurso de vídeos breves impulsado por el Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), jóvenes de centros educativos de Albacete, A Coruña, Burgos, Palencia, Zaragoza y Badajoz han diseñado campañas de sensibilización en formato TikTok.

Estas piezas audiovisuales de creación propia buscan desmitificar el uso de los vapeadores entre los compañeros de su misma generación, visibilizar el riesgo de problemas de salud a largo plazo y reforzar la capacidad de decisión individual frente a la influencia de grupos de mayor edad. La respuesta de los propios adolescentes en las redes sociales demuestra que la información directa y el lenguaje adaptado a sus canales de comunicación habituales constituyen una de las herramientas más sólidas para evitar que el hábito del tabaco interfiera en las etapas tempranas del desarrollo.