Es un hecho que los smartphones avanzan a una velocidad que asusta y que cada año tenemos, mínimo, una nueva generación de dispositivos con más características, más potencia, más accesorios, más materiales de construcción de los que nunca habíamos oído hablar... y mayor tamaño.

Esto último es algo realmente relevante porque el aspecto que no evoluciona a la vez cada año es el sistema operativo, que no termina de adaptarse.

Muchos diréis que sí, que todos los años hay un nuevo iOS y un nuevo Android, pero su renovación es algo muy circunstancial y que apenas revoluciona la manera en la que nos relacionamos con los dispositivos. Al fin y al cabo, ¿cuánto tiempo hace que no se inventa algo como el ‘pellizca con los dedos para hacer zoom’? Y no, el 3D Touch de Apple no es un ejemplo porque nadie ha hecho caso a esa tecnología aún.

En este sentido, Android N sí parece estar teniendo en cuenta cómo evolucionan las pantallas y Google ha revisado la forma en la que nos manejamos con los menús. Si echáis un ojo a vuestro teléfono y este tiene como mínimo Android 5 veréis que la mayoría de menús están ocultos tras un botón representado por tres barritas. Esto es algo común y que resulta cómodo cuando el teléfono tiene unas 5 pulgadas, pero este ya no es el caso.

Demasiado grande para usar con una mano

Llegar a tocar con el pulgar las esquinas de los teléfonos está empezando a ser verdaderamente incómodo por el tamaño de la pantalla, y por eso Android N ha optado por un cambio: un menú encima del menú inferior, una nueva barrita con tres o cuatro opciones importantes que se puedan activar con menor esfuerzo para nuestros dedos. Esta ‘bottom-bar-navigation’ es quizá el principal cambio introducido en el brillante Material Design de la compañía para Android.

La pautas son claras: menús pequeños y accesibles definidos por una palabra que reduzcan los movimientos de la mano y no te obliguen a modificar la sujeción del teléfono.

El problema: esto se asemeja mucho a iOS, y no son pocos los que han apuntado a esta cuestión ya mismo. Aunque personalmente me parece que la barra inferior de los iPhone debe ser más incómoda porque está más abajo que esta y es más fina, el parecido es evidente. ¿Quiere Android volver a parecerse a iOS cuando ya se estaba diferenciando? A saber.

Antes que Android, otros han probado muchos trucos. Apple hizo algo bastante barato y poco intuitivo: bajar la parte superior de la pantalla si dabas un par de toques seguidos en ella, algo que funciona muy mal y es feo de ver. Samsung en sus teléfonos también ha probado con menús desplegables desde los lados, y el mismísimo Edge gira en torno a este concepto, pero tampoco es que haya sido muy efectivo.

Y por supuesto, siempre hay apps de terceros pensadas para apañar la situación mientras se hace una solución efectiva y oficial. Si os instaláis Nova, el lanzador de apps personalizado, podéis usar gestos en la pantalla para muchas interacciones, por ejemplo. O All in One Gesture, que sirve para lo mismo aunque sin cambiar el lanzador de aplicaciones. Y luego hay cosas más curiosas, como Lazy Swipe.

Lo que está claro es que de aquí al año que viene vamos a tener que usar los teléfonos de formas más cómodas, o acabaremos todos con artrosis por culpa de estas superpantallas.