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Sebastián alerta de una situación energética complicada: "Lo más preocupante no es el petróleo, sino el gas, que determina el precio de la electricidad".
El Brent alcanza los 114 dólares y amenaza con encarecer de nuevo los carburantes. El economista advierte también del impacto de la tensión geopolítica en los mercados y de sus posibles consecuencias para la economía y los tipos de interés.

El precio del barril de Brent se sitúa en los 114 dólares, dos dólares por encima del cierre del jueves, cuando cotizaba a 112. Se trata de su nivel más alto desde el pasado 4 de mayo y podría poner fin a tres semanas consecutivas de bajadas en los precios de la gasolina y el diésel. Si la tendencia se mantiene, los carburantes podrían encarecerse de nuevo la próxima semana.
El profesor Miguel Sebastián ha advertido en Al Rojo Vivo de que los futuros energéticos ya se encuentran en máximos del año, aunque ha señalado que la mayor preocupación no está en el petróleo, sino en el gas natural.
"Lo más preocupante no es el petróleo, es el gas. El gas natural está en 94 euros el megavatio hora y esto es un máximo desde hace cuatro años, desde noviembre de 2022", ha explicado. Sebastián ha subrayado que el encarecimiento del gas resulta especialmente relevante porque determina en gran medida el precio de la electricidad, sobre todo ahora que España no tiene activada la excepción ibérica.
El economista considera que Europa atraviesa una situación energética complicada, marcada por la incertidumbre geopolítica y la evolución de los conflictos internacionales. En este contexto, la posibilidad de nuevos ataques de Israel contra Irán y de una intervención de Estados Unidos vuelve a generar preocupación por el suministro energético y la evolución del precio del crudo.
Sin embargo, Sebastián también ha apuntado a la posibilidad de avances diplomáticos. Según ha señalado, Estados Unidos estaría buscando la mediación de China para alcanzar un acuerdo con Irán que permita reabrir el estrecho de Ormuz sin peajes. Una solución de este tipo, ha indicado, podría provocar una bajada inmediata del precio del petróleo.
A esta incertidumbre se suma la reactivación de la guerra en Ucrania, que, a su juicio, está afectando especialmente al mercado del gas. El profesor se ha mostrado optimista a medio plazo, aunque ha advertido de los riesgos inmediatos para la economía.
"Yo soy optimista a medio plazo, pero estoy preocupado a corto plazo, porque las consecuencias de esto sobre la economía y sobre los tipos de interés son muy malas", ha concluido.