Alertan de que el uso precoz de dispositivos conectados está asociado a un aumento de los problemas de salud mental, del acoso escolar y del ciberacoso, así como a una mayor exposición a contenidos inapropiados y a riesgos de violencia, incluida la violencia de género. La petición se planteó durante el acto "Pacto de Familias, sin móviles hasta los 16 años", organizado por la Plataforma Control Z en el Consejo General de la Psicología de España.

Proteger el desarrollo de la personalidad en la era digital

La directora de Control Z y exdirectora de la Agencia Española de Protección de Datos, Mar España, subrayó que las políticas públicas deben reconocer el derecho al desarrollo de la personalidad como eje de la protección digital de la infancia. "Estamos pidiendo que se regule un derecho del que poco se habla", afirmó, recordando que la igualdad y los derechos implican también obligaciones para las familias. España insistió en que evitar la exposición temprana a contenidos inadecuados forma parte de esa responsabilidad: "Igual que no se da alcohol o tabaco a un hijo, debemos evitar el acceso precoz a dispositivos conectados". Defendió, además, que Control Z promueve la alfabetización digital "de forma moderada", y pidió a los partidos políticos incluir mejoras en la protección digital de la infancia dentro de la nueva legislación.

El impacto clínico del móvil en etapas tempranas

La pediatra María Salmerón, presidenta de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia (SEMA), explicó la justificación médica detrás de la recomendación de no entregar móviles antes de los 16 años. Recordó datos de UNICEF: el 41% de los niños de 10 años ya tiene móvil, y el 92% del alumnado de ESO posee uno y participa en redes sociales.

"El ser humano necesita contacto, y el móvil sustituye ese contacto", advirtió. Según la experta, la exposición precoz se relaciona con uso excesivo, acceso a contenidos prohibidos, interacción con desconocidos y problemas de salud mental vinculados a la pérdida de interacción humana. "Los pediatras estamos preocupados por el desarrollo neurológico de los niños y adolescentes", alertó.

Violencia, salud mental y pantallas; datos preocupantes

El psicólogo y portavoz de la Fundación Anar, Benjamín Ballesteros, aportó cifras que calificó como "alarmantes", entre ellas destacan que el 56,4% de los casos atendidos por la fundación implican un uso inadecuado de la tecnología, el 58,7% están relacionados con la violencia y el 56,6%de los problemas de salud mental detectados tienen vinculación directa con las pantallas.

Ballesteros destacó que el acoso escolar ha aumentado especialmente entre los 11 y los 14 años y que el ciberacoso se concentra en plataformas como TikTok, Instagram, WhatsApp y videojuegos. También alertó de que la inteligencia artificial abre nuevas vías de agresión, como la manipulación de imágenes o la suplantación de identidad.

El portavoz recordó que el ejemplo adulto es determinante: "Si llegamos a casa y seguimos usando el móvil, transmitimos un mensaje". Además, lamentó que el 75% de los niños de entre 0 y 10 años no tengan acceso a apoyo psicológico especializado.

El peso de la presión social en las familias

La coordinadora estatal de la Asociación Libre de Móviles (ALM), Marina Fernández, presentó el Pacto de Familias, una iniciativa que busca promover decisiones informadas sobre cuándo entregar un dispositivo.

Subrayó que no se trata de ser "anti tecnología", sino de priorizar el desarrollo neurológico y personal. Recordó que la presión social lleva a muchas familias a ceder pese a sus dudas, y apuntó que el acceso precoz al móvil está vinculado a uso abusivo, conductas suicidas y problemas de salud mental. Retrasar el móvil, sostuvo, "mejora el desarrollo neuropersonal". Denunció, además, que la salud pública "no ha tomado medidas suficientes para proteger a la población más vulnerable".

La Fiscalía alerta del aumento de conductas violentas vinculadas al móvil

La fiscal de Sala de Menores, Teresa Gisbert, cerró el acto defendiendo la recomendación de retrasar el acceso al móvil hasta los 16 años y mostrando su preocupación por la edad actual de inicio: "Me preocupa enormemente que el primer móvil llegue a los diez años". Citando datos de la Fiscalía, señaló un aumento de las conductas violentas entre menores, muchas de ellas relacionadas con el ciberacoso y la transición del acoso escolar al digital. "Son agresiones que no paran y que tienen un enorme impacto psicológico", advirtió. Gisbert recalcó que el uso excesivo del móvil está también vinculado a casos de violencia de género y delitos contra la libertad sexual entre menores.