La preeclampsia es una complicación severa del embarazo que provoca una peligrosa elevación de la presión arterial. Cuando esta afección aparece antes de las 34 semanas de gestación, los médicos se ven obligados con frecuencia a adelantar el parto para proteger la vida de la madre, asumiendo graves riesgos para el bebé debido a la prematuridad. De hecho, la doctora Sarah Kilpatrick, jefa del Departamento de Obstetricia y Ginecología de Cedars-Sinai, recalca que actualmente la única cura para proteger a la madre es, precisamente, provocar el parto.

Sin embargo, un nuevo estudio internacional en fase inicial llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Ciencias de la Salud Cedars-Sinai (Estados Unidos) arroja esperanza frente a este problema. El equipo ha probado con éxito una terapia alternativa y sus resultados han sido publicados en la revista científica Nature Medicine.

Limpieza de la sangre sin fármacos añadidos

El revolucionario método destaca porque no introduce nuevos medicamentos en el cuerpo de la paciente, lo que podría ayudar a minimizar el riesgo de sufrir efectos secundarios. En su lugar, el tratamiento se centra en eliminar directamente una proteína dañina de la sangre materna llamada sFlt-1. Esta proteína, producida por la placenta, es responsable de dañar los vasos sanguíneos y desencadenar los síntomas de la preeclampsia.

Para lograr esta limpieza, los científicos emplean un dispositivo de filtración sanguínea mediante aféresis extracorpórea, un proceso que se asemeja a la diálisis renal y que elimina el exceso de la proteína sin afectar a otros componentes esenciales de la sangre.

El tratamiento experimental fue evaluado en 16 mujeres. Tras someterse al proceso, las pacientes experimentaron una mejora en su presión arterial y lograron prolongar su embarazo un promedio de 10 días adicionales. Durante este tiempo extra, los bebés continuaron creciendo con total normalidad. Esta extensión representa más del doble del tiempo que logran habitualmente las pacientes no tratadas.

El doctor Ananth Karumanchi, coautor del estudio, subraya la importancia del avance al señalar que "incluso unos pocos días adicionales en el útero pueden marcar una diferencia significativa en los resultados para los bebés prematuros". Aunque los resultados abren una vía prometedora para estabilizar a las mujeres embarazadas, los investigadores advierten que la terapia aún tiene carácter experimental y requerirá ensayos clínicos más amplios para confirmarse.