En Conversaciones Constantes y Vitales de La Brújula de Onda Cero, hemos conversado con la doctora Carme Balañá, una de las principales expertas en tumores cerebrales en España y en Europa. Oncóloga médica especializada en neurooncología, ha dedicado toda su carrera al estudio y tratamiento de tumores del sistema nervioso central, especialmente gliomas y glioblastomas.

En los últimos años, la investigación ha entrado en una nueva etapa marcada por la medicina de precisión, el análisis genético de los tumores y el desarrollo de terapias más dirigidas. Hoy sabemos que no existe un único tumor cerebral, sino muchos subtipos diferentes, con comportamientos y respuestas al tratamiento muy diversos. Sin duda, la dificultad de los tumores cerebrales viene del hecho de que englobamos en un mismo término enfermedades que son muy distintas: "hay una complejidad inmensa", asegurá Balaña. Remarcando que antes subdividías los tumores en cuatro familias y ahora, al tener más datos sobre el ADN, las mutaciones y las múltiples alteraciones que pueden tener nuestros genes, las subdivisiones se convierten en una barbaridad.

Obviamente, con una identificación más precisa, se accede a un tratamiento mejor dirigido. "En los tumores cerebrales, para seguir los criterios de la OMS y hacer un diagnóstico preciso, es imprescindible hacer un estudio del ADN en la mayoría de tumores".

Lo cierto es que cuando alguien oye que una persona tiene un tumor cerebral, siempre se pone en lo peor, pero la doctora Balañá aporta algo de esperanza "tenemos tumores que viven 20 o 25 años. No todos los tumores tienen los mismos grados de agresividad y ahora que los podemos distinguir mejor, podemos ser mas conservadores o mas agresivos en sus tratamientos".

Uno de los principales focos de la investigación está en los gliomas y glioblastomas, los tumores cerebrales más agresivos. Gracias a los avances en biología molecular, se han identificado alteraciones genéticas clave que están permitiendo diseñar tratamientos más personalizados y mejorar el diagnóstico. "Los glioblastomas son los tumores más agresivos porque es un estadio 4, que es el mas agresivo. Luego están los gliomas de menos grado, que podemos controlar bastante bien con cirugía, terapia o con un estudio molecular específico".

Lo que todo el mundo conoce es que los tumores cerebrales pueden provocar algunos síntomas imprevisibles por el lugar donde se ubican. "El cerebro es nuestro ordenador; El que maneja todo: el lenguaje, la visión, las sensaciones, las actitudes, los pensamientos ... todo. Por eso, en función de dónde se encuentre el tumor, así puede afectar a las personas", asegura Balañá.